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Martes , 11.12.2018 / 04:04 Hoy

Punto de Inflexión

La ley del mínimo esfuerzo

Enrique Martínez y Morales

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La del mínimo esfuerzo es una de Las Siete Leyes Espirituales del Éxito explicadas por el hindú Deepak Chopra en su texto de ese nombre. Muchos la citan para justificar su desgano y parsimonia, y refugiarse así en la comodidad que brindan la inactividad y pasividad. Víctimas de las circunstancias, muchos prefieren aceptar la mediocridad ofrecida por el destino en vez actuar.

“Es sólo a través del trabajo y el esfuerzo doloroso, por la energía sombría y el valor resuelto, que pasamos a mejores cosas”, solía decir con gran acierto Theodore Roosevelt. No sé cuántas horas invertiría en esfuerzo físico un atleta para ir a la Olimpiadas, pero apuesto que no son pocas. Cuando menos se requieren 10 mil horas de práctica en alguna actividad para hacernos expertos en ella, concluye Robert Greene es su libro “Maestría”.

Si nos queda alguna duda, observemos a la Naturaleza: las especies sobrevivientes son aquellas que se han esforzado por adaptarse al medio y a los nuevos retos. Quien ayuda a una crisálida a abandonar su capullo o quien le facilita a un ave la ardua labor de romper su cascarón, los condena a su muerte por no haberles permitido desarrollar la fuerza suficiente para sobrevivir.

Hasta en los vegetales ocurre: las frutas que fueron cultivadas con pesticidas, al no tener que desarrollar defensas contra plagas y enfermedades por sí mismas, presentan una muy pobre generación de antioxidantes y nutrientes, necesarios en la dieta humana.

Los jóvenes problemáticos regularmente provienen de familias cuyos padres no resistieron la tentación de darles todo, sin dejar que ellos se esforzaran por conseguirlo.

Más bien, creo que Chopra sugiere que estemos dispuestos a corregir el rumbo cuando las cosas no fluyan naturalmente o cuando los obstáculos sean infranqueables, en lugar de frustrarnos y cruzarnos de brazos. ¡Eso sí que es una buena idea!

Ahora, como nunca, nuestro país demanda un esfuerzo adicional de nuestra parte. Saquemos la casta y abandonemos la comodidad en la que nos encontramos instalados. Levantémonos, esforcémonos y demos lo mejor de nosotros. Sólo así construiremos el México que todos queremos.

No nos queda de otra.



emym@enriquemartinez.org.mx

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