• Regístrate
Estás leyendo: ¿Quién paga los platos rotos?
Comparte esta noticia
Miércoles , 12.12.2018 / 06:31 Hoy

Intelecto opuesto

¿Quién paga los platos rotos?

Eduardo González

Publicidad
Publicidad

Tres días después de la elección presidencial y parece que no ha pasado nada en México; los líderes de partidos que perdieron todos los espacios en competencia no muestran más que una actitud de obviedad ante un escenario adverso.

Dicen que colaborarán con el nuevo gobierno, que no pasa nada, que en un año se olvidará toda la euforia. Noticias: en septiembre entra una inmensa mayoría de un solo partido en ambas cámaras legislativas del país; en los estados, como Hidalgo, tendrán la inmensa mayoría y en muchos municipios el control y poder en cabildos.

Parece ser más bien una situación de desconocimiento en casos como este, donde de ser primera fuerza política y gobierno se pasa a segundo, tercer y hasta cuarto o quinto lugar en las preferencias del electorado.

El desastre en el PRI, no solo se anticipaba por los propios comentarios al interior que fueron reflejo de pugnas entre grupos y divisiones generadas desde lo más alto del Ejecutivo y el gabinete federal; se sabía que algo así podría pasar, pero quizá no de la magnitud con que se dio.

Tras haber ganado en las urnas solo una diputación de todo el país –la de Ricardo Aguilar del Edomex-, el PRI se conforma por el momento con salir a decir que coadyuvarán con el nuevo gobierno y que comenzarán un análisis al interior, una etapa de reflexión y si alcanza el tiempo, algunos cambios.

He podido hablar con varios tricolores de Hidalgo, Edomex y CdMx y la opinión es unánime. No hay quien se haga responsable de lo ocurrido el domingo, no hay a quien llamarle y reclamarle, no hay en este momento un partido, solo los restos de lo que fue un proyecto que terminó pagando los platos rotos de un gobierno en un sexenio.

Es de reconocer el valor que tuvo José Antonio Meade para haber aceptado la candidatura a la Presidencia, al igual que es de reconocer su entereza para haber salido el domingo a las 8 de la noche a reconocer los resultados de la elección.

Sin embargo eso no quita que hay culpables dentro de la gran derrota del PRI, quienes ahora parecen desaparecer entre la confusión electoral.

Si el plan de los priistas es comenzar la reconfiguración en septiembre o diciembre, puede que no alcance el tiempo como antes, pues la atención nacional estará encima de AMLO y sus promesas de campaña.

En el PAN, en el PRD, en Nueva Alianza, en el Verde, ¿quién se hace responsable?, por qué la semana pasada se presentaban como proyectos sólidos y serios, y hoy están al borde de la quiebra; incluso, dos con posibilidades de quedar fuera del mapa político nacional y sin registro.

Así como hubo energía para las campañas, para la guerra sucia, también debe haberla para encarar los momentos difíciles en los partidos que no se vieron favorecidos en las urnas.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.