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Lunes , 20.08.2018 / 08:50 Hoy

Intelecto opuesto

Candidatos dependientes

Eduardo González

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Ya he escrito desde la semana anterior todo lo relativo a las candidaturas independientes, la nueva figura de participación en la democracia estatal y nacional.

Esta semana, en específico el próximo viernes, vence el plazo para que se registren ciudadanas y ciudadanos que deseen ser candidatos a diputados federales en cualquiera de los 7 distritos electorales con que cuenta el estado.

Hasta el momento solo una persona anunció su intención de contender a través de esta modalidad de intentar ganar una elección sin partido político de respaldo, y en cambio, apostar a la organización social vía una asociación civil.

Sin embargo, observamos que como en todo fenómeno social de la política mexicana, los orígenes de las situaciones y planteamientos siempre vienen de la mano de alguien o algo. Es decir, jamás algo generado a partir de la clase política nacional podrá ser espontáneo, natural y transparente ¿por qué? por el simple hecho de que los partidos políticos (que son los que proponen y disponen en la administración pública y los poderes legislativos de los estados y a nivel federal) son organizaciones humanas que persiguen triunfos electorales con fines políticos. Gobernar es su misión, y guiar a una sociedad a un rumbo determinado su camino.

El partido político no respeta al ciudadano de a pie, no le interesa lo que piense o sienta, solo que se una a la causa entonces sí, podrá encontrar eco a sus inquietudes y necesidades.

Es por ello que los candidatos de partidos políticos jamás podrán compararse con uno ciudadano o independiente. Los de los partidos dependen plenamente de los designios de sus líderes, incluso, se conducen exclusivamente mediante un plan de trabajo elaborado por sus coordinadores de campaña. No debe salirse del script y siempre debe apagarse a los fundamentos y documentos básicos de su instituto, para eso lo postularon.

En cambio, el sin partido, en apariencia es más libre de ideas pero falto de estructura política. Es más un entusiasta de la grilla o un enviado de algún grupo, que un dirigente de partido u orquestador de procesos electorales.

Entre ambos perfiles, tendremos los ciudadanos que seleccionar a los que mejor nos parezcan, a los que nos busquen convencer de nueva cuenta con sus compromisos y promesas. Sea dependiente o independiente, los candidatos a diputados federales tendrán mucho, pero mucho trabajo para ganarse la confianza de la gente.

Y las autoridades, tanto del estado como las federales y los que organizan la contienda, tendrán que garantizar la equidad y mismo trato entre candidatos, pues deben evitar caer en la presión mediática de los partidos políticos nacionales que como es sabido apuestan a ganar de todas todas y como sea.

eduardogonzalez.lopez@milenio.com

http://twitter.com/laloflu

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