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Viernes , 22.06.2018 / 15:08 Hoy

ADN mexiquense

Los dichos y la delincuencia

Eduardo Garduño Campa

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"No hay peor ciego que el que no quiere ver". "Quieren darte atole con el dedo". "Al pueblo, pan y circo". Versan algunos de los tantos dichos que escuchamos a diario y que surgen a partir de un hecho real, se convierten en parte del lenguaje coloquial y se expresan cuando sucede algún evento con el que se puedan relacionar.

Es una pena que se haga de la tragedia un chiste y no una férrea exigencia porque eventos lamentables no se repitan y se combata a quien los provoca, haciéndolos pagar por el daño que le hacen a la sociedad.

La delincuencia tiene bajo su dominio y control los espacios públicos de recreación y esparcimiento, las unidades habitacionales y al transporte público. De todo esto la autoridad está enterada y asegura con tal desfachatez que se combate al mal con tal precisión que se han recuperado las zonas donde antes los rufianes mandaban.

Nada más falso que eso. Si en verdad se le ha ganado terreno a los delincuentes, ¿por qué en lugar de disminuir aumenta la indignación de las personas porque ya asaltaron a su hija o sobrino, porque ya entraron a robar a su casa, negocio o auto?. O bien ya secuestraron a un familiar o lo está extorsionando un agente de la policía pidiéndole dinero para no infraccionar.

Entonces, para la autoridad aplica el dicho "No hay peor ciego que el que no quiere ver". Pues solo ellos consideran que las cosas van bien en una sociedad cada vez más intimidada por la maldad y sujeta a que en cualquier momento le pase algo, producto de un hecho delictivo.

Insultar la inteligencia de las personas parece una práctica común en quienes tienen la obligación de velar por la integridad de las personas. Y ante tanta perversidad, se atreven mejor a llevar espectáculos artísticos para que la gente momentáneamente se olvide de su realidad y con ello convencer de que están haciendo las cosas.

¿De qué sirve traer una orquesta popular o a un artista de fama, si eso dura unos minutos y la angustia de ser víctima de la delincuencia es permanente?.

Si a la población le preguntamos qué prefiere, un evento masivo en la plaza cívica de Toluca con sus artistas preferidos o tener tranquilidad en la calle y no estar viviendo en constante zozobra, la respuesta la tenemos todos: vivir tranquilos, sin sobresaltos y con la garantía de que no nos van a hacer daño a ninguna hora del día. Como hoy sucede, las 24 horas del día estamos expuestos a un acto delincuencial.

Viene un proceso electoral. El combate a la inseguridad pública será como lo fue en el 2015 y en el 2017, tema de campaña sobre todo en los municipios donde se ha incrementado la comisión de delitos dolosos.

Todos los candidatos de todos los partidos prometerán y asegurarán que ellos tienen la fórmula para recuperar la tranquilidad social. Obvio, el proyecto es ganar la elección y qué mejor que ofreciendo lo que la sociedad vienen reclamando desde hace 10 años: Seguridad.

Es una pena que unos hagan chistes de las tragedias y otros se aprovechen de los eventos fatales para hacer demagogia con tal de obtener un beneficio político. Vaya el nivel de nuestros políticos.

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