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Jueves , 18.10.2018 / 03:20 Hoy

En sintonía

Estrés, simple precio por vivir

Eduardo Arias

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¿Y quién no vive a diario con más de una preocupación?, y es que si no son los hijos, es el dinero, el trabajo o la falta del ídem, el tema es que históricamente son todos ellos factores para vivir en permanente estrés con el que hay que lidiar sin mayor alternativa.

Según estadísticas solo una de cada diez personas en el mundo están libres de este mal de actualidad que en automático se ha convertido en un precursor de múltiples enfermedades que aniquilan a unos más que a otros, a esos que están o estamos en el grupo de los nueve restantes.

Vivir con tanta celeridad, en ambientes que no dan respiro, con tanta tecnología al alcance y tan poco tiempo para sí mismo, empujan otros factores para enfermarse o sentirse así, con padecimientos que hoy se curan transitoriamente con cientos de sustancias.

El problema es tal que en ciertos casos y de acuerdo al nivel de angustia con el que viven algunas personas estresadas, que se muestran disponibles para acelerar algunas enfermedades. Es claro que no un cáncer o similar, pero si existe predisposición genética, es más probable que se presente más pronto que tarde.

Quienes saben del origen del estrés saben perfectamente que vivimos “emproblemados” pretendiendo resolver situaciones cuya solución ni siquiera está en nuestras manos y en más de un caso se trata de conflictos de terceros en los que aún menos podemos actuar para remediarlos.

El simple hecho de vivir y querer vivir mejor, procurar las mejores condiciones para nuestras familias y mantener esa constancia nos hará vivir con estrés, eso sí es irremediable.

De acuerdo a especialistas, el estrés es lo mejor que nos puede pasar, puesto que se vuelve en una especie de advertencia, en una alarma, como si el estrés tuviera voz, e identificar mediante ese mensaje que nos quiere decir para buscar el tratamiento o el método por medio del cual se logre el balance correcto, antes de un infarto que desde luego pueden venir por tanto agobio.

Convivir con el estrés acompañado de terapias físicas, medicamentos o identificados con una mayor espiritualidad, se vuelven fundamentales hoy en día, vale la pena preocuparse por sí mismo.

Sus comentarios los recibo con gusto en mi dirección electrónica eduardo.arias@milenio.com y en Twitter @EduardoAriasTV

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