• Regístrate
Estás leyendo: 2018-03-28
Comparte esta noticia

Correos del lector

2018-03-28

Editoriales

Publicidad
Publicidad

El victimismo de AMLO

Un país como México es grande no solo por su extensión territorial, sino por su mezcla de culturas, diversidad ecológica, litorales, sabores, su gente.

México tiene una Constitución que nos garantiza la igualdad de Derechos y Obligaciones. En la Constitución no existen los ciudadanos de primera y los de segunda. Esta barrera psicológica, existe solo en la mente de las personas que así lo ven o así lo sienten. El victimismo debe quedar en el pasado. Sin embargo, sigue vivo porque a los políticos, no les conviene cambiar la mentalidad del mexicano de victima a triunfador.

Es muy útil para los políticos mediocres el enfrentarnos unos a otros, en fomentar la “lucha de clases”, en venderle a los niños la idea de que son víctimas de la historia, cuando la historia la hacen ellos. No son culpables del pasado, son ellos el futuro. Deben los niños y jóvenes pensar que sí se puede, que son tan buenos como cualquiera, que no les pongan unos fracasados fronteras a su futuro. Estudien, hagan deporte, aleje de su vida las adicciones, piensen en grande. AMLO necesita venderles la idea que son víctimas, para ser el su salvador. Eso es completamente falso. Él no les va a ayudar a resolver un problema de álgebra, tampoco les hará su tarea, esa, es su responsabilidad, con esos pequeños pasos, van forjando su vida y su futuro. AMLO les dice: “Se atenderá a todos, pero se dará preferencia a los pobres. Se empezará a pagar la deuda histórica que se tiene con las comunidades y pueblos indígenas”.

Basta ya. Juárez llego a presidente porque creyó en sí mismo, porque estudió, porque no escuchó a tipos como AMLO que era un indígena y que su condición debía de ser de víctima. Él se dedicó a lo suyo y no escuchó esas voces perdedoras. ¿Qué deuda histórica con su pueblo indígena pagó Juárez? ¿Juárez nació rico o pobre? Juárez era pastor de niño, era pobre y era indígena. Sin embargo, no le importó. Que ningún patán les venda la idea nunca de que no lo van a lograr porque no son rubios, ni ricos, ni altos. Ustedes demuestren a esos políticos que los quieren hacer sentir como víctimas que no lo son.

Federico González Alfaro


Administración

En mi primer clase de administración en la universidad, el maestro externó que una empresa es una entidad de cualquier tamaño con o sin fines de lucro que persigue un objetivo, considerándose desde un puesto de venta de pepitas hasta corporativos, organizaciones globales y gobiernos. Lógicamente la complejidad de su gestión depende de su magnitud y objetivos, rigiéndose bajo los mismos principios: planeación, organización, dirección y control; postulados que parecen no entender nuestros funcionarios cuando se avocan a la administración pública; políticos y tecnócratas que han estudiado en universidades de élite; conocimientos que sí aplican al pie de la letra en sus propias empresas.

Sin embargo, cuando se trata de la administración gubernamental surge una gravísima “amnesia”, olvidando sus conocimientos de vanguardia en nombre de la productividad personal, so pretexto de la prevalencia de distorsionados criterios políticos.

Francisco Benavides Beyer


PRI O RIP

Desde hace varias décadas, había personas que calificaban al Partido Revolucionario Institucional (PRI) como RIP, haciendo alusión a la muerte y desaparición de este instituto político. Existe una desbandada de este longevo partido, muchos de sus militantes han estado emigrando hacia otros partidos políticos.

¿Pero cuál es la causa? La devaluación que tiene socialmente este partido, por el alto índice de corrupción que se ha generado en el actual sexenio y por la implementación de las famosas reformas estructurales que la sociedad considera que no han funcionado.

Por otro lado, se debe también al desaire que les han hecho la dirigencia de este partido hacia algunos de sus militantes.

Del PRI, PAN y PRD transitan hacia MC y MORENA, o sea, es toda una revoltura de colores y sabores. Aunque como ya se mencionó, los partidos políticos que más se han visto perjudicados son el PRI y el PAN, con puras bajas y nada de altas, en el caso del PRI, seguramente quedará en un nada honroso tercer lugar en la próxima jornada electoral. Algo que trae demasiado preocupados a los dirigentes tricolores, pero que en realidad no están haciendo nada por detener esta fuga de priistas, al contrario, con sus decisiones internas están provocando aún más la salida de los desesperados priistas. Pero no solo se observa esta posible desaparición del PRI, sino también del Partido Acción Nacional (PAN), que de plano no se ve cómo podrán recuperar tanta salida de azules de sus filas. Un partido que no supo cómo conservar el poder y el control de sus militantes, en lugar de fortalecerse, se ha venido de picada. De esta manera, la nueva composición partidista en el país y en Jalisco tendrá otra cara, y otros colores serán los que predominen en el gobierno federal, estatal y municipal. De esta forma, el priismo y panismo desaparecerán de la esfera política, conformándose una nueva corriente de políticos con ganas de tratar de hacer mejor las cosas en el país y en algunos estados y municipios, algo que ya urge por el hartazgo social que se vive en México y se requiere que los mexicanos tengan un respiro, el cual sirva como válvula de escape político-social para continuar manteniendo la paz social que todos queremos.

Así que a partir del proceso electoral que estamos viviendo, el PRI será un partido político que tendrá una deprimente participación electoral, con un elevado índice de rechazo social, que seguramente lo llevará a nivel federal a un tercer lugar y su posible desaparición del mapa político-electoral del país. O como diría mi abuela, no hay mal que dure cien años, ni pueblo que lo aguante ¿No lo creen?

Marcos Antonio Santoyo Bernal

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.