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Martes , 16.10.2018 / 03:28 Hoy

Los correos del público

2016-07-19

Editoriales

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Tepatitlán

Aun me pregunto qué pecado habrá cometido Tepatitlán para merecerse los últimos seis gobiernos municipales tan ineptos y desvergonzados. El de Ramón González se particularizó al haberse aumentado el sueldo él y su regidores hasta un 300 por ciento; el de Enrique Navarro de la Mora sin pena ni gloria pero sí les permitió a los Pérez Martínez y a los González Arana hacerse el poder y no soltarlo hasta este último trienio, exceptuando el de Cecilia González Gómez; después vino el de Leonardo García Camarena que se caracterizó por abandonar el barco a los dos años de gobierno quedando una interina al frente, Susana Jaimes Mercado. Posteriormente le siguió el profesor Raúl Alcalá Cortez, habiendo fallecido a los 4 o 5 meses de su gestión quedando el municipio en manos de Miguel Franco con el perfil más bajo antes visto y un nivel de conocimiento reprobado, que Tepatitlán no se merecía y al cual le debemos el cochinero de concreto hidráulico que aun tenemos en el primer libramiento de Tepatitlán sin que nadie haya pagado por ese error. Luego siguió la señora Cecilia González Gómez que hasta hoy ha sido recodada por haber permitido una corrupción a diestra y siniestra; posteriormente le tocó ganar de rebote a Jorge González Arana que llevó a cabo una administración para llorar, plagada de inseguridad y que decía que no podía poner remedio porque estaba amenazado de muerte, pero lo curioso es que jamás le tembló la mano al recibir su sueldo mensual, qué poca vergüenza; la actual administración del Dr. Hugo Bravo en estos primeros 8 meses no sé exactamente por qué pero no se ve luz, todo se ve oscuro creo que no tienen oficio político,ya que ninguno de sus regidores tienen experiencia, incluyéndolo a él mismo, en vialidad, seguridad y mercados están para llorar. Después de reunirnos con el presidente municipal y dos o tres de sus allegados un par de veces, no les interesa rectificar el rumbo, por favor en manos de quién nos encontramos, qué empleados del pueblo tan de mala calidad tenemos, ojalá y Dios nos agarre confesados, les pregunto por enésima vez ¿ese es el cambio que tanto cacarearon?

Ramon Glezz Gutiérrez


Mal temporal de lluvias

En días pasados en Sayula “amas de casas y campesinos, se manifestaron en el exterior de la Presidencia Municipal para expresar su inconformidad por el uso de cañones antigranizo que causan la dispersión de las nubes y con ello un temporal escaso de lluvia”. Esta noticia se dio a conocer en el periódico Informativo del Sur de Jalisco. Actualmente entre los municipios de Zacoalco y Sayula, trabajan empresas privadas con invernaderos: Empresas generadoras de empleo, con tecnología en sistema de riego y insumos. Es claro que los campesinos que cultivan las tierras por temporal no pueden competir con estos agro-negocios. Un primer problema a enfrentar los campesinos es el temporal de lluvias, ellos dependen del temporal de lluvias, este se ve afectado por las empresas privadas que utilizan cañones antigranizo y provocan la dispersión de nubes y las siembras se ven afectadas. En años anteriores este problema se presentó en Zacoalco provocando una sequía, este problema está latente en la región Sur de Jalisco. Pregunto al gobernador Aristóteles Sandoval y al titular de Sagarpa Javier Guízar, ¿cuál es la solución a este problema? Se puede permitir el ingreso de estas empresas a los ejidos, bajo normas que regulen el buen funcionamiento, para que no afecte a terceros y a la tierra arable.

Samuel Olmedo González


Todos saben, nadie actúa

Hace unos días, en una colonia popular, un herrero con su ayudante llegan a la obra donde trabajan, el herrero va a la tienda pero antes su ayudante le pide que le pase su lonche de su mochila, esto es visto por un sujeto arriba de una camioneta, se acerca al herrero y le pone una pistola en la cabeza cuestionándole ¿qué le vendiste a ese que se metió a la obra? Le aclaró que era un trabajador que no vendía nada, el sujeto pensó que estaba vendiendo droga en su territorio y estaba presto a asesinarlo. Después de lo sucedido, la gente de la obra se puso a platicar que sucedía lo mismo en su colonia, todas tienen una tiendita de droga que saben dónde está, los que la venden y su camarilla se vuelven los matones del barrio y parecen estar protegidos por la policía, de aquí surgen la mayoría de los muertos de las estadísticas, nadie hace nada, los que pueden hacerlo parecen estar coludidos.

Ricardo Segura Gómez

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