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Correos del lector

2014-06-23

Editoriales

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Profesión médica digna

El médico se enfrenta día tras a día al drama de la vida y la muerte, tiene que luchar incasablemente a veces en condiciones desventajosas para él y para el paciente, principalmente en las instituciones gubernamentales de salud en las que los recursos son pocos y además llegan a cuenta gotas. La salud es algo con la cual nacemos y cuando la perdemos acudimos al médico, el cual se prepara para “intentar” con todos los medios que tiene a su alcance recuperarla, a veces esto no es posible y la gran mayoría de los pacientes lo saben, pero junto con su médico tratan de luchar hasta el final sea este fatal o feliz. El caso que origino el movimiento Yosoy#17, es un caso desafortunado de un paciente que llegó en paro cardiorrespiratorio y fue resucitado por sus médicos con las consecuentes complicaciones que pueden derivarse de un evento de esa magnitud, desafortunadamente terminaron con la vida de este menor, a pesar de que sus médicos lucharon durante 52 días para devolverle la vida. El movimiento Yosoy#17 ha convocado a la gran mayoría de los médicos del país y trata de crear conciencia ante la sociedad y ante las autoridades que el médico no es Dios, no es asesino ni culposo ni doloso, nunca se levanta con la idea de hacer daño y que siempre trata de luchar por el bien del enfermo. Este movimiento tuvo su máxima expresión el día de ayer en que en 70 ciudades del país hubo marchas para dignificar la profesión médica y en apoyo a nuestros 16 compañeros del Hospital de Pediatría del IMSS de Guadalajara. Gracias a todos los que participaron, esto no debe terminar aquí, ojalá sea el comienzo de un nuevo México con una sociedad más participativa que no permita esta injusticia hacia el gremio médico, pero tampoco los actos de corrupción que vemos día tras día y que quedan simple y sencillamente en la impunidad.

Dr. Antonio Francisco Gallardo Meza

Marea blanca y justicia

Una marea blanca inundó la avenida que lleva el nombre del insigne benefactor de la salud en la antigua Nueva Galicia, Fray Antonio Alcalde. Al grito: “Somos médicos, no criminales” y “No inmunidad y sí justicia”, como no se ha visto en décadas en nuestra ciudad, convocados por el movimiento Yosoymédico#17.

¿Qué es justicia para el personal de salud?

Respetar los derechos de los pacientes.

No criminalizar y judicializar el acto médico, porque esto lleva a la medicina a la defensiva.

No publicar el nombre de personal de la salud y juzgarlos como delincuentes, antes de que exista una sentencia del sistema judicial.

No seguir con este esquema económico neoliberal que ha convertido al sistema de salud en una mercancía.

Volver a la relación médico-paciente y no en lo que el sistema socioeconómico ha convertido, en una relación clientelar.

No sobrerregular la actividad medica.

Que las autoridades dejen de preocuparse solo por lo cuantitativo. Como la sobreafiliación que existe, sin proveer infraestructura médico-sanitaria adecuada.

Que el personal de salud, sobretodo del Seguro Popular, y paramédicos tengan un salario digno y certeza laboral en su trabajo.

Mejores condiciones laborales, de formación para residentes e internos y no a la sobrexplotación por el hecho de ser “becarios”.

Que exista personal médico especializado las 24 horas en todos los hospitales públicos.

Que todo el sistema de salud cuente con los recursos tecnológicos necesarios hoy en día para una atención rápida y con calidad.

Que exista un sistema de salud único y universal.

Como se advierte, simplemente es cumplir con La Carta de Derechos de los Médicos.

No se trata de que pacientes y personal de salud nos veamos como enemigos, si no que juntos exijamos el derecho a la salud consagrado en nuestra constitución.

Dr. Jaime Arias Amaral

“Bullying” comercial

Recientemente se ha hablado mucho del bullying a niveles escolares y/o domésticos. Yo quiero presentar mi hartazgo por el bullying comercial telefónico. ¿Cómo es posible soportar el miedo de levantar la bocina para escuchar la invasión de los horarios, de la privacidad, del descanso, interrumpir actividades, de parte de bancos, tiendas, tarjetas de crédito, funerarias, etcétera? ¿Quién podrá defendernos?

María Cristina Estrada

Sobre “matrimonios” homosexuales

En Derecho hay una máxima que dice que no se puede dar trato igual a lo que es diferente, ni se puede dar trato diferente a lo que es igual. Salta a la vista que la unión entre personas del mismo sexo no es igual a la unión entre un hombre y una mujer; entonces, ¿por qué se pretende dar el mismo nombre y el mismo trato a uniones que son claramente distintas? Yo no estoy en contra de que las personas con alguna preferencia en particular decidan vivir y compartir vida con quien quieran, no soy nadie para juzgar; sin embargo, el matrimonio es una institución anterior a la creación de los Estados como tales, y la palabra siempre se ha referido a la unión de un hombre y una mujer para procurarse ayuda mutua y formar una familia. Y ahora, por decreto y por presión de grupos minoritarios muy poderosos, se pretende no solo cambiar la ley que establece el matrimonio civil, sino darle en la torre a una institución que desde siempre ha sido el pilar y célula fundamental de la sociedad.

Las personas con preferencias homosexuales pueden vivir y unirse con quien deseen, es su derecho, pero désele otro nombre a su unión, cualquier otro, porque aunque se le diera el nombre de matrimonio, el sentido común dice que su unión no es igual ni equiparable al matrimonio conocido hasta ahora.

Juan Ignacio Núñez Ruiz

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