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Martes , 19.06.2018 / 19:55 Hoy

Columna de Dieter Holtz

Educación superior y productividad

Dieter Holtz

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A pesar de que en los últimos 20 años México ha logrado un aumento en el PIB per cápita y en el promedio de años de educación de su fuerza laboral, el nivel de productividad cayó anualmente 0.4 por ciento en este periodo. Los estudios sobre las causas del bajo crecimiento de la productividad en México coinciden en una serie de elementos, dentro de los cuales se encuentran la baja calidad educativa y la insuficiente inversión en capital humano.

México tiene una cobertura muy baja en educación superior, de apenas 34 por ciento, muy por debajo de países con nivel similar de desarrollo como Argentina, con 71 por ciento, y Chile, con 59 por ciento de cobertura.

Asimismo, la fuerza laboral no responde a las demandas del sector productivo. De acuerdo con un estudio hecho por Manpower, 44 por ciento de los empleadores en México declaran enfrentar dificultades para cubrir los puestos que necesitan con las características del egresado que el sistema educativo está generando. Del otro lado, una elevada proporción de jóvenes percibe que la educación no les proporciona habilidades y competencias para insertarse exitosamente en el mercado laboral.

Es evidente, por lo tanto, que existe una desconexión entre el sector productivo y las instituciones educativas. Para enfrentar este reto se debe tener una visión de largo plazo en la formación de habilidades para los trabajadores, lograr una coordinación efectiva entre los actores del sector público y el sector privado y responder mediante políticas públicas a las competencias que demanda el mercado laboral.

En ese sentido, los programas de estudio deben aterrizarse en sectores estratégicos regionales y aprovechar las oportunidades que implican las reformas estructurales aprobadas.

La calidad de la educación no solamente debe ser medida por los índices de graduación de las universidades, sino que debe proporcionar un análisis más profundo y mayores datos en relación al tipo de empleos que ocupan los egresados.Es prioritario contar con mejores indicadores que permitan conocer la empleabilidad de los egresados de las universidades.

La educación superior es un factor esencial para igualar oportunidades entre la población y es también un elemento determinante para estimular la productividad y competitividad de un país. Entre muchas otras cosas, la educación superior incrementa el capital de la fuerza laboral, aumenta la capacidad de innovación de la economía y el conocimiento de nuevas tecnologías, incrementa los ingresos por hora laborada y aumenta la empleabilidad de la población.

Para lograr que la educación superior sea un verdadero motor de la productividad es fundamental que haya una mayor vinculación entre los sectores privado, laboral, académico y gubernamental para que, trabajando de manera conjunta, logremos que nuestro capital humano sea más productivo, que las empresas sean más competitivas, que los trabajadores ganen más por su trabajo y que la economía mexicana avance de manera acelerada y sostenida.


*Presidente y director general de Laureate México, la red de universidades privadas más grande del mundo. La UVM y la Unitec forman parte de esta red internacional.

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