• Regístrate
Estás leyendo: Un ejemplo para todos
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 22:04 Hoy

Sin rodeos

Un ejemplo para todos

Diego Fernández de Cevallos

Publicidad
Publicidad

Con frecuencia ocuparé este espacio para hablar de las mujeres en la vida de México.

Cierto que la llamada “cuota de género” ha ido superando obstáculos inadmisibles, pero esa fórmula tiene algo de humillante para ellas. En efecto, “conceder” o “asegurar”, por ley o reglamento, un lugar al ser humano en razón de su sexo entraña discriminación.

¿Por qué? Porque toda actividad, en lo social, debe decidirse exclusivamente por la idoneidad intrínseca del sujeto, o sea, su honestidad, inteligencia, conocimientos, experiencia, habilidad, salud mental y física, y demás prendas; jamás, por ser hombre o mujer.

La tal cuota debe ser superada lo más pronto posible y las mujeres de valía saben que no la necesitan, ni es compatible con su dignidad.

Ejemplo: no imagino que Beatriz Pagés, que preside y dirige la revista Siempre!, permitiera que quedaran en segundo lugar sus capacidades como ser humano y su trayectoria como periodista al servicio de la justicia y la libertad, para que gracias a un precepto legal, de dudosa factura, se le “concediera” un espacio por “cuota de género”.

Esa mujer, que recibió de su padre —y ha cultivado— un periodismo de verdad y de valores, es ejemplo para muchas mujeres mexicanas, es un activo nacional que está donde está por ella, solamente por ella.

Y no se diga que es la única, muchísimos casos sustentan lo aquí dicho: como el de las ministras de la Suprema Corte, magistradas, juezas, procuradoras, secretarias de Estado, presidentes de instituciones autónomas, dirigentes de empresas, científicas, deportistas, protectoras de migrantes, defensoras de derechos humanos y muchas más. Sus caminos deben ser andados por las nuevas generaciones de mexicanas, sin agacharse en el chaparro arco de la “cuota de género”, por donde han pasado, también, las Juanitas, mujeres usadas como candidatas y, después, sustituidas por bribones.

Me ocupo hoy de Beatriz por su trayectoria y su reciente participación en la entrega del Premio José Pagés Llergo.

Bastan, para conocerla, algunas de sus afirmaciones que desafían la estulticia llamada “lo políticamente correcto”.

Recordó a su padre diciendo que la libertad de expresión, la democracia y los derechos del hombre no se logran “sembrando odio, alentando fanatismos e imponiendo verdades como si fueran dogmas irrefutables”.

Fustigó a los falsos demócratas que “han hecho de la defensa de los derechos humanos, no un acto de justicia, sino un negocio”.

Fue premio especial para “las otras víctimas”, las fuerzas armadas, “hombres y mujeres, a veces casi niños —que proceden de los estratos sociales más pobres— cuyo honor y valor son devorados, incluso después de muertos, por la mezquindad”.

Por mucho, Beatriz Pagés es un ejemplo para los hombres y mujeres de México.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.