• Regístrate
Estás leyendo: ¿Mérito o adicción?
Comparte esta noticia
Viernes , 22.06.2018 / 00:13 Hoy

Correr para crecer

¿Mérito o adicción?

David E. León Romero

Publicidad
Publicidad

“No todas las recompensas llegarán en la primera temporada”
Ann Trason

Corredora estadunidense, leyenda del ultramaratón

Queremos correr más, mayor distancia, mayor velocidad y mayor tiempo. Para correr se requiere esfuerzo y disciplina. Pareciera que romper barreras al correr tiene mérito; sin embargo, ¿no será que nos convertimos en adictos?

La línea entre la práctica deportiva saludable y la adicción, es muy delgada, si caemos en un exceso, los beneficios que obtenemos al correr, se convierten en amenazas ¿Por qué estamos corriendo tanto?

Muchos corredores somos ex adictos a alguna substancia como el alcohol o el tabaco y en su momento comenzamos a correr para terminar con esas dependencias; en algunos casos esta rutina, que en un principio fue saludable, cayó en el exceso, constituyendo una nueva adicción tan dañina como las primeras.

Algunos corredores adictos refieren sentir culpa, ansiedad y tristeza si por alguna razón dejan de correr, prefieren correr lastimados, sumamente cansados o en medio de una tormenta, que lidiar con la mezcla de sentimientos negativos que les produce no hacerlo.

No pueden decir no y suelen mentir para correr, ponen los entrenamientos sobre todas las cosas, dejando en segundo plano a su familia y trabajo, su único tema de conversación refiere a la carrera, y sus vacaciones son planeadas en torno a la fecha de una competencia.

Con el pasar de los años estos corredores requieren de distancias cada vez más largas para sentir los mismos niveles de satisfacción.

Correr se convierte entonces en una pesadilla que incomoda a los amigos y destruye a la familia.

Mientras corremos se elevan los niveles de endorfinas, dopaminas y serotonina, substancias que nos hacen sentir bien, los corredores sentimos euforia y felicidad; incluso existen algunos de larga distancia que refieren alucinaciones. Expertos señalan que las reacciones cerebrales que se viven al correr son similares a las de algunas drogas.

Correr con moderación es extraordinario, hacerlo en exceso nos puede provocar perderlo todo. Corre con los ojos bien abiertos, no vaya a ser que en el camino olvides lo más valioso que tienes, todo, por correr de más.

Abastecimiento: Te recomiendo el libro Beyond Impossible, de Mimi Anderson, demuestra que todos podemos romper récords.

@DavidLeonRomero

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.