• Regístrate
Estás leyendo: ¿"Fuenteovejuna" en Hidalgo?
Comparte esta noticia
Miércoles , 12.12.2018 / 04:40 Hoy

Déjame te pregunto

¿"Fuenteovejuna" en Hidalgo?

David Aarón Cárdenas

Publicidad
Publicidad

Ya todos hablaron de ello, pero es menester continuar haciéndolo, no por morbo, sino porque de fondo el hecho en sí refleja sin duda una realidad cruda y que de a poco parece que, como virus, empieza a reproducirse sin control.

Y es que lo de hace apenas unas horas, es digno de compararse con aquel relato magistral de Lope de Vega, titulado Fuenteovejuna, ese pueblo cordobés allá en la vieja España, en donde a grosso modo, su pueblo termina matando a su comendador, cansados de su abuso de poder, levantándose contra la injusticia, tomando por propia mano la vida de aquel hombre.

Acá en nuestro Hidalgo la dramatización estuvo a la altura de esa obra literaria, fue toda una persecución entre carreteras y comunidades para que al final, dos seres humanos resultaran asesinados por cuenta del pueblo.

Todo empezó con un rumor del robo de un menor de edad por parte de una pareja, hombre y mujer y de ahí la cosa se descompuso de manera muy fea, los testigos mencionaron que los golpearon con piedras y palos, los arrastraron, los maniataron y al final los quemaron; él murió en el lugar de los hechos, ella camino al hospital, barbarie en toda su expresión.

No piense ni remotamente que la autoridad no intervino, claro que lo hizo, se hizo presente desde que reportaron la persecución, pero al solicitar que les dieran a aquellos sospechosos, docenas de personas se negaron y terminaron incluso por golpearlos (a los agentes de la ley), la policía municipal quedo sobre pasada por la cantidad de gente que ahí se encontraba.

Al final (como casi siempre pasa), autoridades municipales, estatales, federales y hasta el ejercito llegaron al lugar para tomar el control, tarde, ya muy tarde.

La cosa no es menor insisto lector mío, es muy grave, la gente, los de a pie ante la carencia o peor aún, ante la no aplicación adecuada de la justicia, esta queriendo cobrárselas por cuenta propia.

Lo acaecido provocó que, hasta el Secretario de Gobierno del Estado Don Simón Vargas, saliera a platicar con los medios y por supuesto reprochar y condenar la toma de justicia por propia mano de aquella gente.

Razón tiene, como razón tiene al decir que este asunto de la supuesta banda de “robachicos” que anda en la zona, no es más que un rumor falso, y que de manera triste las redes sociales (y alguno que otro medio informativo), se han encargado de estar propagando, que no hay denuncia formal alguna levantada y que por ende antes los supuestos actos cometidos, debería ser la autoridad correspondiente la que tome cartas en el asunto.

La cuestión Don Simón, es que la turba cuando esta enardecida, no entiende razones, y si a eso le sumamos una policía que además de insuficiente, esta mal preparada y sin autorización del uso de la fuerza para la contención, el caldo de cultivo que se crea es el ideal para que cosas como estas pasen.

Lo bueno, quiero pensar, es que hoy primero de septiembre, con bombo y platillo 128 senadores en la cámara alta de nuestro país entrarán en funciones, además de 500 diputados que llegarán a la cámara baja para trabajar en las leyes que este México necesita.

En estas tierras la receta se repite, ya que también tanto senadores como diputados tomarán posesión de sus curules en el congreso de nuestro Estado, seguro estoy que estarán desde ya concentrados en enfrentar casos como los de Santa Ana Ahuehuepan para que no vuelvan a repetirse.

Estos hombres y mujeres mucho trabajo tendrán, es cierto, Morena es mayoría, pero estaré esperando también que las minorías, y sobre todo la del PRI, sepan comportarse a la altura para atender lo prioritario, y como lo he dicho en columnas anteriores, la seguridad del ciudadano deberá estar al inicio de la lista.

Que pase un excelente fin.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx



Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.