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Lunes , 24.09.2018 / 09:00 Hoy

Déjame te pregunto

¿En Hidalgo la Patria es primero?

David Aarón Cárdenas

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Ya sé que hasta el nombre de este Estado, Hidalgo, hace referencia a lo que en este mes se celebra, pero la de este año es sin lugar a dudas para mí, una celebración que quiero considerar de carácter especial.

La Independencia de nuestro país hace más de 200 años en este mes de septiembre, provoca que nuestras mentes sean invadidas por un ferviente “orgullo” de ser mexicanos; además de la obvia mercadotécnica que nos hace presa del consumismo (sombreros, bigotes, banderitas, cornetas, pirotecnia, etc.) que curiosamente y si se dio cuenta, desde los últimos días de agosto ya en ciertos puntos de Pachuca se venden en los “típicos” puestos callejeros, llenos de verde, blanco y rojo y que a simple vista (no se necesita ser experto) son ambulantes, comienzan a llenar el ambiente de esa “costumbre” de celebrar el 15 de septiembre y que a muchos (millones) marca como parte de su identidad.

Algunos festejan con botella de tequila en mano, chalupas, pambazos, tacos, quesadillas, tamales, atole y una enorme lista más, y por supuesto acompañados del tradicional mariachi y el grito de: ¡Viva México Cabrones!

Déjeme decirle que todo esto no hace más que evidenciar un “patrioterismo” fugaz y escaso de análisis, que nos lleva a desvalorizar las insignias, costumbres y tradiciones que nos hacen ser mexicanos, dando paso solo a un aquelarre de algunas horas donde todos “echamos el grito” junto con nuestro presidente y gobernador en turno, para al día siguiente regresar al pesimismo de siempre.

La verdad es que el México que conocemos hoy en los años recientes, ha atravesado por distintas etapas, varias de ellas llenas de crisis, al día de hoy este México independiente está plagado de falta de empleo, de casi la mitad de su población en pobreza, de sueldos mal pagados, de una gran inseguridad, de narcotráfico y una enorme corrupción, que se puede respirar en el ambiente un descontento general de la población.

Y el gran culpable (porque en alguien tenemos que descargar lo que hoy estamos viendo) resulta ser el más obvio: nuestro gobierno, el “provocador” de nuestra desgracia, aún somos muy inmaduros para reconocer que somos nosotros los responsables de nuestra vida y de lo que nos sucede.

Hidalgo no es la excepción, si bien somos “re patrióticos” para celebrar al país, somos muy malos como Hidalguenses, los cuales en su gran mayoría nos quejamos de esta tierra que nos da de comer.

Hablamos mal de lo que tenemos, criticamos cuanta obra se hace, cuanta propuesta se genera, minimizamos mucho al comerciante local, al empresario de tradición, a lo que consideramos de poca calidad.

Qué tal si empezamos a cambiar esa manera de pensar y beneficiamos a nuestro gran Estado, un Estado lleno de recursos naturales y gente valiosa (usted y yo), y nos empezamos a llenar de orgullo, qué tal si nuestras fuerzas políticas se pusieran de acuerdo y lograrán trabajar al unísono para lograr al cien por ciento el famoso Plan Estatal de Desarrollo, dejando de lado sus intereses personales y de partido.

Qué tal si empezamos a valorar y reconocer a los hidalguenses que han triunfado a nivel nacional, en lo intelectual, lo deportivo y lo político, ya sé que me dirá: ¿cuáles? pero le aseguro que son muchos, que no sepa quiénes son eso es ya otra cosa.

Porqué no empezamos a vivir más bajo los principios de respeto hacia los demás, demostrar compromiso, solidaridad, ayuda y retomamos con fuerza los valores que nos han sido inculcados en familia.

Empecemos a ser capaces de reconocer además de lo malo, todo lo bueno que tiene Hidalgo y sintámonos orgullosos de pertenecer a un Estado con lo mejor que tiene de sus ciudades, de su economía, de su cultura y de lo más valioso: de su gente.

La independencia es motivo de orgullo histórico es cierto, pero es tiempo de empezar a ejercerla con madurez y a vivirla responsablemente, asumiendo en principio las consecuencias de nuestros actos, sin intentar buscar siempre a un culpable.

Así que además de perdernos en el bacanal de comida o alcohol (según su preferencia), a traer su “banderita” muy mexicana en su carro o a pintarse la mejilla con la bandera nacional, lo invito a que nos demos la oportunidad en estas fechas, de creer en nosotros mismos, es para mí la mejor recompensa que nos podríamos dar y honrar a aquellos que en verdad murieron por darnos libertad hace tantos años.

Que pase un excelente fin y unas inolvidables fiestas patrias, no se dañe mucho por favor.

dacc_cardenas@yahoo.com.mx

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