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Martes , 17.07.2018 / 14:07 Hoy

Hijo del Perro Aguayo

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Te extrañamos. Y lo digo en plural. Hoy no escribo como columnista, lo hago como aficionado. Desde tu partida nadie ha llenado tu lugar. Nos haces falta. Las arenas no son las mismas sin ti. El concepto que tú creaste es un muerto viviente, el nombre lo siguen utilizando algunas personas, pero definitivamente no es lo mismo sin ti. No guardan respeto a tu memoria.

Sabes, siempre he creído que la mejor etapa de tu carrera fue en el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL).

Aún veo los videos de tus presentaciones en YouTube en la Arena México. Me sigue sorprendiendo cómo a pesar de ser rudo toda la afición se te entregaba por completo. Los aficionados enardecían a tu llegada al ring, con tus movimientos sobre el cuadrilátero, al momento de castigar a tus rivales.

Eras un luchador carismático, amado y odiado a la vez pero jamás pasaste desapercibido. Siempre fuiste un líder.

Dejaste el Consejo Mundial de Lucha Libre y los viernes en la Arena México jamás volvieron a ser los mismos sin ti. La afición llenaba la catedral la lucha libre para verte. Las playeras de los Perros del Mal eran cientos en el inmueble de la colonia Doctores.

Ya no estás, pero sabes, un encuentro entre tú y Rush sería una gran lucha en la Arena México. Sí, en la Arena México, porque eras ahí el amo y señor de los viernes por la noche.

Abriste brecha en el terreno independiente con un grupo selecto de luchadores que te seguirían a donde fueras.

Llegaste a Triple A como lo que eras, una súper estrella. Lo hiciste en uno de sus magnos eventos, Triplemanía. Brillaste con luz propia en la empresa fundada por Antonio Peña en tu primera y segunda etapa. Fuiste tú quien recibió a los mejores luchadores que llegaban a esa empresa: a Myztezyz, Rey Mysterio Jr, Alberto el Patrón y rapaste al Cibernético.

Tu camino era encabezar los magnos eventos de Triple A, hacer historia en la caravana estelar.

Pero la primavera del 2015 partiste a la Arena Celestial en plenitud de tu carrera, joven, a los 35 años.

Tu última lucha fue en el auditorio Fausto Gutiérrez Moreno con The Crash. Nadie esperaba tu muerte, fue a causa de un traumatismo cervical. Pero partiste haciendo lo que más amabas: luchar.

Sabes no ha habido ningún otro concepto que alcance lo que hiciste al lado de los Perros del Mal.

Hay nuevas facciones dentro del Consejo Mundial de Lucha Libre, pero ninguna como la que tú creaste ahí.

Te rodeaste de los mejores luchadores: Héctor Garza, Mr. Águila, Halloween, Damián 666. Ellos siempre fueron la base de los Perros del Mal aunque hayan pasado muchos otros por la agrupación.

El día que rompiste el trofeo de la Leyenda de Plata frente al Hijo del Santo fue el mejor reconocimiento que le hayas hecho a tu padre: dejar en claro que la verdadera leyenda es él: el Perro Aguayo.

Fuiste un gran luchador, te quedaba mucho por delante, pero la Arena Celestial requería a un refuerzo de lujo y tú eras el mejor.

No solo eras un gran luchador, muchos también hablan de tu calidad como persona afuera de los cuadriláteros.

No eras un luchador cualquiera, no solo eras rudo, eras estrella, ídolo y figura de la lucha libre de nuestro país.

Muchos Jr’s. viven a la sombra de sus padres. Contigo jamás fue así, claro hubo la comparación en su momento, pero creaste tu propia historia y forjaste un camino distinto. Que mejor reconocimiento que llevar el nombre de tu padre, de ser el Hijo del Perro Aguayo, el hijo de una leyenda.

Tu partida fue demasiado rápida pero ¿qué habría pasado si siguieras entre nosotros?, ¿qué Triplemanías más habrías encabezado?, ¿con quién más habrías rivalizado?, con la salida de tanto talento de Triple A ¿habrías continuado en la empresa?, ¿volverías al terreno independiente?, ¿regresarías al Consejo Mundial de Lucha Libre?, ¿algún día de te habrías enfrentado a los Ingobernables?

Desgraciadamente nunca lo sabremos. Fuiste el mejor, lo que sí es seguro es que seguirías luchando en los sitios estelares enfrentando a los mejores.Olvidaba uno de los momentos más emotivos de tu carrera junto a tu padre, el momento en el que ambos raparon en la Arena México a Cien Caras y Universo 2000.

Esa noche de viernes la Arena México estaba a reventar. La afición se les entregó a ti y a tu padre. Los Dinamita cayeron esa noche a sus pies.

Hay una nueva generación Dinamita en el Consejo Mundial de Lucha Libre, de seguir en la tierra quizá lo hubieras enfrentado. Jamás habrá otro luchador como tú ni otra agrupación como los Perros del Mal. Han pasado dos años nueve meses desde tu partida y sí, aún te extrañamos.

cuachara_luchagor@hotmail.com

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