• Regístrate
Estás leyendo: Es el Presidente, le advertían a Joaquín
Comparte esta noticia

De buena fuente

Es el Presidente, le advertían a Joaquín

Cristina Gómez

Publicidad
Publicidad

La Navidad de 1988, Joaquín Hernández Galicia se sentía intranquilo. “A mi padre ya le habían comentado que le iban a hacer algo. Él creía que lo iban a matar”, recuerda su hijo Joaco. El entonces líder del sindicato más poderoso del país reforzó su seguridad personal, pero se negó a marcharse y dejar todo. “Si yo me voy, dónde queda mi organización”, dijo, y prefirió esperar. “Vieron a Joaquín preocupado semanas y días antes, presentía que algo iba a pasar... yo estaba en Ciudad Victoria cuando se lo llevaron pero poco antes de su detención tomamos café en el Posada un grupo de amigos”, comenta a su vez Roberto González Barba. En esa reunión no se pudo interpretar una señal. “Vimos al secretario de Marina, y se paró de la mesa porque iba al aeropuerto, yo creo que estaba revisando que estuviera”,menciona quien fuera amigo personal del exdirigente sindical. El también suplente del senador Ricardo Camero en aquellos años, recuerda que no pasó mucho tiempo para que llegara el “Quinazo”. De esa mañana del 10 de enero de 1989, día en que Carlos Salinas acabó de golpe con el poder de Hernández Galicia, ya transcurrieron 30 años. Tres décadas, justo cuando Pemex vive su peor crisis y el plan contra el robo de combustible trajo consigo un desabasto tras el cierre de ductos. “No me tomó por sorpresa porque el Pitch (Fernando San Pedro) le insistía mucho a Joaquín que tuviera cuidado, porque el Presidente era el Presidente; pero jamás imaginé tal operativo como el que paralizó el sur de Tamaulipas para llevarse a Joaquín”, agrega González Barba. Cuando designan candidato presidencial a Carlos Salinas de Gortari, Hernández Galicia se negó a apoyarlo. Él habría preferido que el PRI postulara a Alfredo del Mazo, Sergio García o al propio Manuel Bartlett, cualquiera, menos él. Según su testimonio, las diferencias entre La Quina y Salinas surgieron cuando este último, siendo secretario de Programación y Presupuesto y apoyado por el entonces Presidente Miguel de la Madrid le quitó por decreto los contratos que recibía (en un 50%) el sindicato petrolero por obras en Pemex. Y hasta se dice que la estrategia para encarcelar a Joaquín se armó desde la administración de Miguel de la Madrid Hurtado, pero este no se atrevió a hacerlo y menos cuando los tiempos políticos no eran propicios. _

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.