• Regístrate
Estás leyendo: Partidos de lujo
Comparte esta noticia
Martes , 17.07.2018 / 22:53 Hoy

Números al aire

Partidos de lujo

Claudia Hidalgo

Publicidad
Publicidad

Aunque las fórmulas para definir las prerrogativas de los partidos, tanto para sostenimiento ordinario como para obtención del voto, han cambiado, los montos siguen demasiado elevados y lesivos para el erario; sobre todo para para la población que no ve resultados positivos de esa inversión.

Subió el financiamiento ordinario y bajó la cantidad para buscar el voto. Al final siguen siendo millones de pesos destinados a mantener familias, grupos y, en muchos casos, gente que vive del sistema y no tiene como premisa el servicio público. No todos, pero tampoco son pocos en esta situación.

Sin que sea el monto definitivo, porque aún falta conocer la unidad de medida de 2017, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) estima que en 2017 los partidos y posibles candidatos independientes -que seguramente no habrá porque quién puede reunir el apoyo de 3 por ciento de los electores, si ni los nuevos partidos lo han logrado- reciban poco más de 850 millones de pesos.

Esta cantidad significa un costo diario de 2.3 millones de pesos que permite a partidos sobrevivir cobrando, en varios casos, altos salarios y otros beneficios que nadie les controla y bien valdría la pena ponerles limites, igual que se intenta con los ediles y servidores públicos; al final también son recursos públicos.

Cuando el resultado es óptimo, no se cuestiona el gasto, se ve como una inversión, pero en este caso los índices de participación no suben, la propaganda no cumple las expectativas de comunicación que cualquiera esperaría y la transparencia aún es poca.

De la variada lista de partidos tenemos a quienes se han eternizado en el cargo y no han permitido ni fomentado la creación de cuadros o la apertura a la sociedad para que participen más mexiquenses. Otros han logrado sobrevivir como apéndices de otros institutos, sin tener estructura ni trabajo, incluso ni oficinas visibles desde donde operen formalmente.

Pero al ser los partidos quienes a través de sus funcionarios, en distintos niveles, toman las decisiones, se han autoconsentido y asignado grandes privilegios. Uno de ellos es tener una fórmula que les garantiza año con año aumentar sus ingresos y quedar a salvo de cualquier recorte o quiebra financiera.

Es cierto que sería catastrófico que por falta de recursos no se pudiera llevar a cabo una elección y los cargos quedaran acéfalos o que se eternizaran en el poder los mismos que han demostrado no tener cualidades ni capacidad para dirigir ni resolver los grandes problemas.

¿Por qué sólo los partidos gozan del privilegio de un presupuesto creciente y no la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad Mexiquense del Bicentenario, el sistema de salud, el agro y muchas otras áreas indispensables para el desarrollo y bienestar? Porque desde ahí los partidos demuestran que primero son ellos.

Si la fórmula de asignación de recursos fuera justa, tendría que contemplar el número de ciudadanos que acudieron a las urnas, es decir, a quienes lograron convencer de ser una opción y no el número de habitantes empadronados porque eso siempre les asegurará más dinero, cuando ya no gastan en radio y televisión.

Aunque habría que reconocer que esto implicaría un doble riesgo porque la gente podría optar por castigarlos económicamente no acudiendo más a las urnas.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.