• Regístrate
Estás leyendo: Turistas: ¿mejor más o mejor menos?
Comparte esta noticia
Lunes , 17.12.2018 / 02:04 Hoy

Carta de viaje

Turistas: ¿mejor más o mejor menos?

Carlos Tello Díaz

Publicidad
Publicidad

Con un abrazo solidario para Héctor de Mauleón

Terminaron las vacaciones del verano: los turistas, cientos de millones en todo el mundo, han vuelto de nuevo a sus casas. ¿Qué significan para los países que los acogen? ¿Una bendición o una maldición?

México es hoy uno de los ocho países que más visitantes extranjeros reciben al año, según la Organización Mundial de Turismo. Ingresaron el año pasado casi 35 millones de turistas a nuestro país. Aunque no a todo. México no es un destino turístico sino, más bien, un país que tiene fundamentalmente un solo destino turístico. El turismo está ausente a gran escala (qué bueno) de Oaxaca, Puebla, Querétaro, Guanajuato, Zacatecas, Mérida... Está concentrado sobre todo en un lugar: Cancún. Cancún, junto con Ciudad de México, recibió en 2016 más de dos terceras partes de los turistas extranjeros que llegaron al país (67 por ciento, de acuerdo con el documento Turismo en México 2016, elaborado por Datatur). Hay otros destinos turísticos que también son importantes, como Los Cabos, pero el más importante es Cancún. Por eso resulta preocupante, para esa industria y para ese estado, la circular que acaba de emitir el Departamento de Estado de Estados Unidos. "Los ciudadanos estadunidenses deben estar alertas porque de acuerdo con las estadísticas del gobierno de México", dice la circular, "el estado de Quintana Roo sufrió un incremento en las tasas de homicidio comparadas a 2016". La mayoría de los turistas extranjeros que visitaron Cancún el año pasado llegó de Estados Unidos. Y la mayoría de los turistas extranjeros que llega al país (más de 70 por ciento) proviene de Norteamérica.

México piensa que los turistas son una bendición para el país: la industria aporta cerca de 9 por ciento del producto interno bruto (188 936 millones de dólares el año pasado, de acuerdo con el documento de Datatur). Pero no en todo el mundo es así. En Europa ha crecido como una ola la aversión hacia los turistas. En Barcelona, víctima de un atentado salvaje, existe incluso un grupo antituristas llamado Arran, señalado por romper ventanas en hoteles de cinco estrellas. En Venecia, la situación está a punto de estallar. La ciudad tiene una población local de apenas 55 mil habitantes, pero en cambio recibe (en trenes, aviones, cruceros) alrededor de 28 millones de turistas al año. Una cifra similar a todos los turistas extranjeros que llegan al año a todo el territorio de México. Hubo una manifestación reciente en Venecia contra el turismo de masas, acusado de perjudicar el medio ambiente y ahuyentar a los residentes, al hacer inaccesibles los precios. Para cada vez más europeos, los turistas son una maldición, una expresión especialmente repulsiva de la globalización, que destruye sus vidas y sus ciudades. La expansión del sentimiento antiturista es una amenaza muy seria a la industria, considera Taleb Rifai, el secretario general de la Organización Mundial de Turismo. Tiene razón: lo es ya y lo será cada vez más en muchas partes. Y no es difícil entender por qué.

*Investigador de la UNAM (Cialc)
ctello@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.