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Lunes , 22.10.2018 / 10:26 Hoy

Carta de viaje

Sin agua

Carlos Tello Díaz

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Con un fuerte abrazo para Chucho Silva-Herzog

Ciudad del Cabo es una de las más pobladas de África del Sur. Lleva años de sufrir la peor sequía de su historia. Sus reservas de agua contienen hoy apenas la quinta parte de su capacidad. A partir de la semana pasada, el límite de consumo diario pasó de 87 litros por día por habitante a solo 50 litros. Antes de la crisis, los habitantes usaban un promedio de alrededor de 300 litros diarios. (Según la Organización Mundial de la Salud, en una ducha de 5 minutos una persona gasta normalmente 100 litros de agua). Sus habitantes esperan con terror, o con resignación, la llegada del Día Cero, que será, según los informes más recientes, el 16 de abril. Ese día, las presas llegarán a 13.5 por ciento de su capacidad, el abastecimiento de agua corriente será cortado, los más de 4 millones de habitantes de la ciudad tendrán que buscar alguno de los 200 puntos fuente para recoger su ración diaria de 25 litros por persona. La ciudad podría ser la primera en el mundo en carecer de agua.

La temporada de lluvias comienza en mayo en África del Sur. Las presas tardarán meses en volver un poco a la normalidad, años en recuperar sus funciones por completo. ¿Qué sucedió? La población de Ciudad del Cabo creció un 80 por ciento entre 1995 y 2018: pasó de 2.4 millones a 4.3 millones de habitantes. Y aún no han dado resultado las inversiones para aprovechar los acuíferos y hacer potable el agua del mar. La falta de solidaridad en el país, además, que es el más desigual en el mundo, agrava el problema: los estudios calculan que solo 40 por ciento de la población cumplió su cuota de consumo de agua. Para las zonas más pobres de la periferia, donde las personas hacen cola todos los días para tener un poco de agua, el Día Cero es ya una realidad desde hace años.

“Los Ángeles, Jaipur, Dar es-Salaam”, afirma un reportaje de Le Monde, “estas grandes ciudades tienen un punto en común. De aquí a 2050 pueden quedarse sin agua. A la imagen de Ciudad del Cabo”. Esta catástrofe puede afectar a cientos de ciudades en el horizonte de 2050: a una población de alrededor de 233 millones de personas en todo el mundo. Así lo revela un estudio científico publicado en el Nature Sustainability Journal, al que hace alusión Le Monde. Las necesidades de agua de las grandes ciudades podrán aumentar en un 80 por ciento en 2050. Las ciudades afectadas no serán forzosamente las más pobres. Europa Central, por ejemplo, tendrá previsiblemente en 2041-2070 un déficit de agua similar al que tuvo en 1971-2000, pero África del Sur tendrá en ese periodo un déficit 12 veces más alto, y el déficit de América del Norte, ya alto, será probablemente duplicado. En el mapa que publica el Nature Sustainability Journal, las zonas marcadas con rojo, que son las más vulnerables, abarcan la costa oeste y el centro y norte de Estados Unidos; el norte de México y en menor medida el Valle de México; la costa oeste de Sudamérica; el sur de España; el centro y sur de India; el sureste de China; el este de Australia. La crisis no está ligada tanto a la cantidad de lluvia, como a su mala distribución a lo largo del año, afirma el Nature Sustainability Journal. El calentamiento del clima hace que el agua se evapore más rápido, y la violencia de las precipitaciones hace que corra más rápidamente hacia los océanos. Ambas cosas dificultan que el agua de la lluvia llegue, como antes, hasta los mantos freáticos.

En Ciudad de México, la crisis ya llegó. Una quinta parte de sus habitantes no cuenta con agua de llave todos los días. Para muchos de ellos, el agua está solo disponible una vez a la semana. Esa será la realidad cada vez para más gente.

*Investigador de la UNAM (Cialc)
ctello@milenio.com

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