• Regístrate
Estás leyendo: Lectura de vacaciones
Comparte esta noticia
Martes , 23.10.2018 / 20:45 Hoy

Carta de viaje

Lectura de vacaciones

Carlos Tello Díaz

Publicidad
Publicidad

En estos días de vacaciones he vuelto a leer, con placer, las reflexiones de François de La Rochefoucauld, el gran moralista francés del siglo XVII. Aquí comparto algunas con los lectores:

“Ni el sol ni la muerte pueden verse fijamente”.

“Los celos son de alguna manera justos y razonables, porque tienden a conservar un bien que nos pertenece, o que creemos que nos pertenece; en cambio, la envidia es un furor que no puede tolerar el bien de los demás”.

“Si juzgamos al amor por la mayoría de sus efectos, se parece más al odio que a la amistad”.

“Todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie se queja de su buen juicio”.

“La hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud”.

“Es tan ordinario ver cambiar los gustos como extraordinario ver cambiar las inclinaciones”.

“Queremos siempre a los que nos admiran, pero no siempre queremos a los que admiramos”.

“Es imposible amar por segunda vez aquello que hemos verdaderamente dejado de amar”.

“Bastantes personas desprecian el bien, pero pocas saben darlo”.

“Es más difícil serle fiel a nuestra amante cuando estamos contentos con ella que cuando nos maltrata”.

“En el amor, aquel que se cura primero es siempre el que se cura mejor”.

“Las personas débiles no pueden ser sinceras”.

“Lo que hace que los dolores de la vergüenza y de la envidia sean tan agudos es que la vanidad no nos sirve para poder soportarlos”.

“Por raro que sea el verdadero amor, es menos raro que la verdadera amistad”.

“Cuando tenemos el corazón agitado todavía por los restos de una pasión, es más fácil pescar una nueva que cuando estamos totalmente curados”.

“No sirve de nada ser joven sin ser bello, ni ser bello sin ser joven”.

“La modestia, que parece rechazar los elogios, no es de hecho sino el deseo de recibirlos de una manera más delicada”.

“Aquellos que son incapaces de cometer grandes crímenes no sospechan fácilmente que los puedan cometer los otros”.

“La ruina del prójimo agrada a los amigos y a los enemigos”.

“La esperanza y el miedo son inseparables, y no hay miedo sin esperanza ni esperanza sin miedo”.

“Es más difícil disimular los sentimientos que tenemos que simular los que no tenemos”.

“Un hombre a quien nadie le gusta es bastante más desdichado que uno que no le gusta a nadie”.

Son algunos de los pensamientos de un hombre de gran cuna que escribió esto sobre sí mismo: “Soy melancólico, y lo soy a tal grado que desde hace tres o cuatro años apenas me han visto reír tres o cuatro veces”.

ctello@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.