• Regístrate
Estás leyendo: No es Meade, o sí, pero no exactamente
Comparte esta noticia
Lunes , 12.11.2018 / 21:32 Hoy

No es Meade, o sí, pero no exactamente

Publicidad
Más opiniones
Publicidad

Los gobiernos en funciones generalmente arrancan las competencias electorales a la cabeza. Más aquellos que han tenido años para anunciarse, presumir, salir en la tele y en la radio.

Esto no sucede con el PRI y su aspirante José Antonio Meade. Como se le vea, en la encuesta que le crea, me refiero a las medianamente serias, está lejos del líder.

Últimamente he escuchado en muchas mesas privadas y en textos y debates públicos si el problema es el candidato o su partido, sobre todo porque en todas las encuestas, eso sí, el rechazo al PRI tiene números históricos.

Pienso que el problema no es la persona de José Antonio Meade, sino lo que hasta el momento ha dicho José Antonio Meade.

Por ejemplo: el 16 de octubre de 2017, día en que presentó su renuncia, el ex procurador general de la República Raúl Cervantes dijo: “La procuraduría ha concluido las investigaciones respecto a uno de los mayores esquemas de corrupción internacional que en América Latina y en México se hayan visto. El complejo esquema para corromper funcionarios, obtener contratos públicos de manera indebida y luego tratar de esconder el dinero mal habido en paraísos fiscales puso a prueba nuestra determinación y a nuestras instituciones... Ya con ello, en los siguientes días, se harán las imputaciones correspondientes ante el Poder Judicial Federal”. Tres meses y medio después, nada se sabe.

Por ejemplo, el SAT acaba de incluir en su lista de sociedades fantasma a ESGER Servicios y Construcciones SA de CV, la empresa que desvió el mayor monto de recursos públicos documentado en La Estafa Maestra: 683 millones de pesos de la Sedesol, entre 2013 y 2014. Todos tranquilos

Por ejemplo: nadie ha explicado del gobierno los muchos millones de pesos que se dieron a Josefina Vázquez Mota para su proyecto con migrantes del que nunca se conocieron resultados.

Cuando el candidato habla de corrupción, habla en genérico, del futuro.

Tal vez si Meade dijera algo, por ejemplo, de estos tres temas, de los que en diferentes maneras estuvo enterado durante su paso por la administración, nadie se preguntaría hoy cuál es el problema.

Es complicado creer en futuros de “ningún peso fuera de la ley” o que llegaremos a momentos cuando la pregunta no sea pertinente, cuando no se pide rendición de cuentas a los pesos mal gastados hace unos meses o años.

En ese sentido no creo que sea Meade. Sino quien o aquello que le amarra la lengua.

Twitter: @puigcarlos

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.