• Regístrate
Estás leyendo: Los abandonados, una vez más
Comparte esta noticia

Los abandonados, una vez más

Publicidad
Publicidad

Hace un año, el Instituto Nacional Electoral desistió de construir un edificio que costaría mil millones de pesos. El gobierno destinó ese dinero a los 50 consulados de México en Estados Unidos para ayudar a paisanos que pudieran enfrentar proceso de arresto y deportación. El dinero, como suele suceder con la burocracia, se tardó en llegar, pero llegó.

En el presupuesto para 2018, sin embargo, esos mil millones de pesos ya no estaban. No solo eso, tampoco se propuso ni aprobó presupuesto extra para otras actividades de nuestras representaciones consulares que tienen que ver con protección y ayuda de las comunidades mexicanas en Estados Unidos.

Nuestros paisanos en Estados Unidos desaparecieron de la preocupación pública. Pasaron de moda.

Lo que no pasó fue la emergencia en la que viven con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Han aumentado dramáticamente los arrestos con fines de deportación en zonas alejadas de la frontera, en ciudades que hasta hace poco nuestros connacionales consideraban seguras. El gobierno mexicano dice que se han reducido las deportaciones, pero eso es una media verdad. Son menos las deportaciones por arrestos en la línea fronteriza, de aquellos atrapados cruzando, pero los arrestos al interior de Estados Unidos tienen a muchos más en la cárcel esperando juicio, y si no han sido deportados es solo porque las cortes tienen un retraso de medio millón de casos. De hecho, Trump ya pido dinero para contratar miles de nuevos jueces para acelerar esos procesos. Cuatro de cada diez de esos paisanos detenidos no tienen un abogado.

En los próximo meses veremos aumentar el número de deportados y se ha acelerado en semanas recientes el número de arrestos.

El sábado, en Los Ángeles, gracias a la iniciativa Agenda Migrante que coordinan Eunice Rendón y Jorge G. Castañeda, un centenar de líderes de migrantes se reunieron con legisladores de todos los partidos, representantes de la cancillería y el comisionado del Instituto Nacional de Migración. Fue un dialogo duro, los migrantes hicieron reclamos, algunos históricos, otros muy precisos. Se hicieron compromisos concretos de parte de autoridades y legisladores, se recordó que hay poco presupuesto y se acordó pedir más desde todas las trincheras.

Pero más allá de eso, lo más importante, lo que en México hemos olvidado es que continúa la emergencia para millones de mexicanos. Y que, a decir de ellos, los hemos abandonado una vez más.

Twitter: @puigcarlos

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.