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Domingo , 16.12.2018 / 07:16 Hoy

Duda razonable

El posible, necesario y difícil fin de un absurdo

Carlos Puig

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La próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, lo dice con todas sus letras: el camino para la pacificación debe ser otro. Hay que pensar otro paradigma frente a la complicadísima situación que hoy vive el país en términos de drogas, violencia y delincuencia organizada.

Así lo escribió en MILENIO: “El debate entre justicia, salud y comercio de drogas nunca ha sido encabezado por el Estado mexicano; solo se ha criminalizado y combatido con el endurecimiento de sanciones, trayendo luto a miles de familias, tanto de las fuerzas federales como de los que han equivocado el camino al delinquir. No se aporta nada a la paz legislando sobre la base de más punición penal y con la confrontación permanente; la violencia no se combate con violencia, como atinadamente lo señala López Obrador. La estrategia contra los cárteles debe tener un enfoque de medidas de prevención, de lavado de dinero y, sobre todo, inteligencia contra el uso de recursos de procedencia ilícita”.

En otras declaraciones ha dejado claro que cree que hay que legalizar y regular la producción, distribución y consumo de la mariguana, y va más allá, frente a la crisis del dolor, crisis mundial, declarada por la OMS, hay que insistir en la regulación y la producción de opioides. India, Turquía, Francia, Australia, Hungría, España, Austria, Alemania, China, Eslovaquia, Japón, Macedonia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Rumania y Ucrania están autorizados por la comunidad internacional para producir amapola y exportar derivados del opio.

Bien sabe Sánchez Cordero que ideas como la amnistía y la justicia transicional para, por ejemplo, campesinos que se han dedicado a sembrar amapola o mariguana solo son posibles con la regulación de esos mercados.

Y sabe mejor que cambiar el paradigma es un camino complicado, no solo por lo que en sí misma representa esa transformación en términos institucionales, sino porque la narrativa instalada los últimos años ha descalificado cambiar de ruta.

Escribió: “La resistencia al cambio de paradigma no es un enemigo fácil de vencer; con propuestas bien fundamentadas —adosadas de las experiencias internacionales y el acompañamiento de agencias mundiales que tienen ya décadas en este tema— se pueden hacer más flexibles las posturas conservadoras”.

Pues eso.

Twitter: @puigcarlos

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