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Lunes , 22.10.2018 / 08:11 Hoy

Duda razonable

El fracaso y el espejismo del PRI en el Edomex

Carlos Puig

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El PRI no debería ganar en el Estado de México.

Si por alguna razón lo hace, será por el deterioro de nuestro sistema de partidos, las broncas de la izquierda y las trampas electorales a las que el tricolor acude cuando está en problemas.

Aun así, no se ve cómo Alfredo del Mazo pueda ganar más de la tercera parte de la votación.

Eso, en la entidad que gobernó el presidente Peña Nieto y en la que Eruviel Ávila arrasó hace seis años. El estado del priismo, ahí donde está Atlacomulco.

Insisto. Puede ganar, pero ya perdió.

A ningún estado de la República ha ido más el presidente Peña en estos años, en ninguno han ido más los miembros del gabinete a repartir cosas, a regalar. Se sabe del cuidado especial que, desde Hacienda, Luis Videgaray le prodigó a Eruviel. Caramba, hasta tren de Toluca rumbo a la capital les hicieron, el único que quedó después de tanta promesa.

Con todo y esto, Del Mazo puede perder. Es más, hay muchos que apuestan que perderá. Las encuestas, dicen cualquier cosa, pero también dicen que es probable que pierda.

También, puede ser que gane.

Y eso entraña un peligro enorme para el PRI rumbo al 18.

Porque Ochoa y su grupo —léase Videgaray, Meade e itamitas que los acompañan— nos querrán hacer creer que un triunfo por apenas unos votos es en realidad un triunfo enorme. Pero poco importa lo que nos quieran hacer creer a nosotros, sino querrán hacérselo creer a los priistas, incluidos los que no los quieren y los que están urgidos de arrebatarles el control del proceso sucesorio de 2018.

Para nadie es nuevo que, por ejemplo, Miguel Ángel Osorio, distanciado de ese grupo, se está frotando las manos para ver perder a Del Mazo y presentarse como la opción que sí gana elecciones.

Pero no es solo un problema entre el gabinete, hay otros priistas a lo largo y ancho del país que ven a un Presidente debilitado y en las elecciones del 4 de junio la oportunidad de reapropiarse del partido.

Por eso es que Ochoa et al, si gana Del Mazo, nos venderán el triunfo como la última Coca-Cola en el desierto y tratarán de hacernos olvidar Nayarit y Coahuila donde, todo indica, perderán.

Todo eso, por supuesto, si gana la gubernatura.

Si pierde, el 18 se alejará, para el partido en el gobierno, aceleradamente.

Twitter: @puigcarlos

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