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Jueves , 19.07.2018 / 07:14 Hoy

Miscelánea Política

El regreso de los demonios del edén

Carlos Meza Viveros

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"Para mi hermano y entrañable amigo Ernesto Ramírez López"

Recuerdo estar festejando las fiestas navideñas con un grupo de notarios poblanos y el hoy Senador Manuel Bartlett Díaz en el restaurante Bellinghausen en el entonces Distrito Federal, cuando recibí una llamada de mi amigo Jorge Estefan Chidiac, hoy diputado federal, quien me hacía saber que la talentosa periodista Katia D´Artigues Beauregard, le había solicitado apoyo para defender a la periodista Lydia Cacho por la arbitraria detención de la autora de "Los demonios del Edén", al tiempo de solicitar mis servicios profesionales. Una vez enterado de la manera en que fue detenida la periodista, me comuniqué con Alberto López Aguirre, entonces colaborador de mi despacho, a quien le di instrucciones para impetrar la protección constitucional por violación a los artículos 14, 16, 17, 20 y 22 de la Carta Magna en favor de Lydia Cacho, amparo que por tratarse de actos de este último precepto constitucional puede ser solicitado por cualquier persona; el amparo se hizo valer y se concedió la suspensión. De lo anterior dio cuenta el periódico "La Jornada de Oriente" a través del también talentoso periodista Fermín Alejandro García en su columna "Cuitlatlán" del martes 10 de enero de 2006 (ver la nota http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2006/01/10/puebla/cuitlatlan.html), el amparo no siguió su curso habida cuenta que Lydia Cacho hizo valer otro juicio de garantías reconociendo la existencia del acto reclamado y alegando violaciones a sus garantías individuales.

Hasta ahora revelo que el solicitante del apoyo a la periodista por violaciones graves a sus derechos humanos fue mi amigo Jorge Estefan Chidiac.

Posteriormente, en una conferencia de derecho internacional en la Udlap, participé con el tema "Facultades de la SCJN para llevar a cabo la investigación de hechos violatorios de garantías por parte de altos funcionarios públicos", entre ellos de los gobernadores de un estado, artículo 97 de la CPEUM, hoy reformado.

En algunas ocasiones di mi punto de vista sobre el tema que causó un escándalo internacional por violación a derechos humanos de periodistas por parte de una autoridad, en este caso de un gobernador que invadió las facultades del poder judicial, dando línea abierta para encarcelar, torturar y por ende mancillar la dignidad humana de una persona.

En la reseña de Fermín Alejandro García en La Jornada de Oriente se lee, cito la parte conducente:

"...Apenas se empezó a conocer la versión el viernes 16 de diciembre de que un grupo de desconocidos que iba fuertemente armado, y que parecían ser agentes de la Policía Judicial de Puebla, había privado de su libertad a Lydia Cacho en una calle de Cancún, Quintana Roo, la columnista de El Universal, Katia D'Artigues Beauregard, se comunicó vía telefónica con Carlos Meza para solicitarle su ayuda, pues se ignoraba los motivos por los cuales había sido detenida la escritora, era trasladada a Puebla y que existía en su contra un proceso penal iniciado por el empresario Kamel Nacif Borge por el delito de difamación.

Una vez que se recibió la noticia, en el despacho de Meza iniciaron las investigaciones y se tuvo una idea clara de que era una aberración esa detención, ya que el delito de difamación no es grave. En todo caso, lo que tenía que hacer la procuradora Blanca Laura Villeda Martínez era solicitarle a la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo que citara a Lydia Cacho para que voluntariamente se presentara a rendir su declaración y ésta fuera remitida a Puebla al juzgado que llevara el caso. Pero no procedía de ninguna manera que un comando de policías la fuera a aprehender y mucho menos que pisara la cárcel, tal como finalmente sucedió.

En el texto que elaboraron abogados al servicio de Carlos Meza se incluye el relato de una hermana de Lydia Cacho, quien indica: "el día de hoy fui informada por familiares que aproximadamente a las 12 horas fue interceptada mi hermana Lydia Cacho e inmediatamente privada de su libertad por aproximadamente cinco personas que dijeron ser, sin acreditarlo, agentes policiacos y sin dar más razón la subieron a un vehículo con placas de la ciudad de Puebla... tengo el temor fundado de que mi hermana está siendo víctima de tormento, tortura e incomunicación..."

Hoy leo en los medios de comunicación el "desmarque" de Blanca Alcalá del principal protagonista de aquél tan deleznable y oprobioso suceso que muy pronto dio al traste con un gobierno que se tornó malogrado, lleno de corrupción y repudio social. Entonces, ¿el capital político de Marín finalmente será rechazado por la candidata del PRIAN a la "mini"?, si esto es así, para tranquilidad de los poblanos que lo diga con todas sus letras, y así tener la tranquilidad de que en caso de obtener el triunfo no regresarán los demonios a la casa del Edén en Casa Puebla y en Casa Aguayo en las personas de aquella "burbuja" que tanto daño hicieron a Puebla y los poblanos. Lo digo sin acritud, ¡pero lo digo!

mezavcm.abogados@gmail.com

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