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Martes , 11.12.2018 / 01:11 Hoy

Sin pedir audiencia

Proyectos sin lupa

Carlos Martínez Macías

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Un blindaje a la inversa funciona en torno a polémicos proyectos en Jalisco que parecen navegar sobre aguas pantanosas sin terminar de hundirse.

Entre los casos destaca el mega desarrollo turístico de Chalacatepec que fue heredado por la administración de Emilio González Márquez y que pasará el sexenio sin que haya avanzado unos cuantos metros.

Más de 89 millones de dólares del fondo de los trabajadores administrado por el Instituto de Pensiones del Estado que fueron invertidos en el fideicomiso F/380 para construir el llamado “Nuevo Cancún”, en el que la gran ganadora fue la compañía Rasaland que mantiene el control.

En la actual Administración, Pensiones del Estado cedió 24.5 por ciento de sus acciones en el fideicomiso para incorporarse a Actur, Activos Turísticos de México, junto con el Fondo Nacional de Infaestructura, Fonadin de Banobras; las firmas Goldman Sachs, Texas Pacific Group y Rasaland.

Incluso ni siquiera el proyecto fue afectado por el hecho que uno de los socios de Pensiones sea Goldman Sachs, quien tuvo que pagar en 2014 tres mil 150 millones de dólares a dos compañías inmobiliarias como compensación por un fraude hipotecario.

Actur ofreció a Pensiones del Estado por la cesión de los derechos fiduciarios de Chalacatepec, 90 millones 979 mil 505 dólares, con lo que según los directivos de Pensiones del Estado, habrían obtenido ya una utilidad de dos millones 29 mil 505 dólares respecto a su participación en el primer fideicomiso.

Sin embargo, se trata de una operación de papel ya que más adelante se especifica que los más de 90 millones de dólares establecidos en la cesión de derechos de Chalacatepec, son en realidad el 24.01 por ciento del valor de la sociedad y que incluye un portafolios integrado por el proyecto turístico La Mandarina, en Nayarit y el hotel Four Seasons en la ciudad de México.

Tampoco generó suspicacias el hecho de que los fondos de los trabajadores de Pensiones que pasaron de un fideicomiso a otro, estén siendo empleados ahora en inversiones en la Bolsa Mexicana de Valores a través de la emisora RLH Properties SAPIB de CV, quien en su reporte anual 2015 destaca las bondades de los proyectos de Actur y el potencial del turismo en México.

Tampoco ha afectado el que la compañía Rasaland haya aportado mil 200 hectáreas para el desarrollo que están impugnadas legalmente pues el ejido José María Morelos las considera dentro de su dotación.

Ni siquiera mereció comentario alguno la revelación que llegó de España mediante una investigación periodística que involucró a trece medios europeos, que difundieron que la compañía Rasaland formaba parte de una red de inversionistas que tenían depositados sus recursos en Malta, un paraíso fiscal.

La investigación denominada “Malta Files”, llevó al diario español El Mundo a seguir la pista de un grupo de inversionistas hispanos que forman parte de Rasaland Investors PLC, la firma creada en Malta en 2008 para realizar inversiones en México, misma que estaría conformada por Rasaland Inverstors Holding BV, con sede en Holanda y la empresa Rasaland Development Limited.

Además de Rasaland, también en los escándalos destacan la compañía española Abengoa, prácticamente en quiebra, quien obtuvo una licitación para construir un acueducto y administrar el agua para León y los Altos de Jalisco, a la cual Pensiones compró más de 600 millones de pesos en fondos bursátiles; o la preferencial compra de camiones a Dina que a la Contraloría estatal le pasa de noche; o la quiebra de Sistecozome; la deuda de Servicios y Transportes; la presa El Zapotillo y la Línea 3 del Tren Ligero.

Expedientes que tocaremos en futuras entregas.

(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).

martinezmcarlos@hotmail.com

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