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Jueves , 18.10.2018 / 20:09 Hoy

Ahí viene Joel González

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Como si se tratara de una broma de mal gusto en las filas del “nuevo PRI”, trascendieron las intenciones del dos veces ex alcalde de El Salto, Joel González Díaz, de buscar nuevamente la presidencia municipal.

La semana anterior cumplió con el protocolo de registrarse como precandidato, en una contienda interna que se suponía resuelta con la decisión del actual primer edil, Marcos Godínez, de buscar la reelección.

Pero la abierta disputa entre ambos personajes que antes eran aliados, terminó por convertir al municipio de El Salto en un auténtico desastre con una administración estancada, obras a medias, huelga de brazos caídos y boicoteo a los servicios públicos.

El cacicazgo de Joel González Díaz inició hace más de diez años cuando fue presidente en la administración 2007 al 2009; posteriormente heredó el gobierno a su hermano Gerardo quien estuvo al frente del ayuntamiento de 2010 al 2012, para luego regresar Joel como alcalde del 2013 al 2015 y después impulsar a uno de sus incondicionales, Marcos Godínez Montes, para que estuviera al frente de la gestión 2015-2018.

Para mantener el control, Joel González incluyó en el ayuntamiento a su hijo Teodoro González Álvarez como suplente del alcalde; a su hermana Ofelia González Díaz, como regidora y hasta a su esposa Raquel Álvarez Nápoles, como directora de Desarrollo Social; su hermano el ex alcalde Gerardo como asesor de la presidencia y otra hermana, Evelia, como coordinadora de delegaciones.

En su momento, la agrupación Colonos Unidos del Salto solicitó a través de transparencia la nómina completa –-que no se publicaba en el portal— y pudieron comprobar que había 43 personas con apellido González que pudieran tener relación con Joel.

Además, 21 Álvarez y unos cuantos Nápoles, la mayoría en puestos de agentes municipales, coordinadores, jefes de departamento o directores, que pudieran tener relación con su esposa Raquel Álvarez Nápoles, directora de Desarrollo Social con quien trabajaban sus hermanas Juana, como jefa “A” de departamento y Marisela, como jefa de departamento.

Hasta el mismo Joel despachaba como oficial mayor administrativo, aunque sin nombramiento de por medio.

En agosto de 2016, Marcos Godínez intentó quitarse la presión del cacique y realizó despidos de los incondicionales de Joel incluida la esposa, lo que provocó una reyerta con amenaza de huelga general que motivó que el alcalde pidiera la intervención de la policía estatal.

Al menos un 90 por ciento del gabinete estaba listo para dejar de laborar, lo que demostró quién era el que tenía el control de la administración.

La dirigencia del PRI intervino en su momento para calmar las aguas, pero la ruptura fue total. Desde entonces, el gobierno ha enfrentado todo tipo de boicots, apatía y tortuguismo en los servicios que han padecido los habitantes de El Salto.

Pero en caso de que Joel González Díaz no pueda convertirse en el candidato del PRI, muy a su estilo, ya prepara un plan B en la figura de Felipe Montaño, el precandidato de Movimiento Ciudadano que entró al quite luego que el más serio aspirante, Alberto Casas, asumiera la diputación local que dejó vacante Ismael del Toro.

Montaño fue síndico en el gobierno de Joel González Díaz.

Uno de los mejores ejemplos de lo que ha sido el actual trienio en ese municipio, es la construcción del libramiento a Juanacatlán, una obra bipartita en la que la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) haría una parte y El Salto la otra.

El tramo de la SIOP ya fue concluido, pero quedó pendiente el del ayuntamiento.

La versión más insistente es que la maquinaria se “enferma” repentinamente y no han podido terminar la obra.

(Lo invito a que me lea, escuche y vea en www.paraleloveinte.com).

martinezmcarlos@hotmail.com

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