En su ávida búsqueda de poder, los partidos políticos cometen una gran variedad de fechorías, una de las más agraviantes la de imponer su abominable propaganda en los medios electrónicos.
A partir de mañana y para alivio de las audiencias de radio y televisión, cada emisora del titipuchal que opera en el país dejará de transmitir los 90 spots diarios a que se les obligó sin que se les pagara un centavo.
Los partidos y sus candidatos se despachan del “tiempo del Estado” que, en todo caso, debiera emplearse para fines superiores a las pretensiones electorales.
En ese mismo espacio, a partir de mañana, continuarán transmitiéndose los 27 mensajes por emisora que las autoridades electorales han venido empleando en la etapa previa a la jornada del próximo domingo.
Es por demás abusiva y excesiva la cantidad, porque el total de comerciales políticos (frecuentemente patéticos) con que la partidocracia tuvo a bien empachar a radioescuchas y televidentes suma... ¡59 millones 731 mil 200!
Del monto económico que este atraco significa para las empresas del ramo, ni imaginarlo siquiera...
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