• Regístrate
Estás leyendo: Ingratitud, adiós y bienvenida
Comparte esta noticia
Jueves , 16.08.2018 / 06:07 Hoy

El asalto a la razón

Ingratitud, adiós y bienvenida

Carlos Marín

Publicidad
Publicidad

1. Insistir en la salida del director de la Agencia de Investigación Criminal es una demanda miserable porque gracias a él y a su diligencia policiaca en el río San Juan se sabe la “verdad histórica” de lo que pasó con Los 43.

Verdad histórica en la línea de que fueron levantados, asesinados y los restos (de al menos 17 y quizá de todos) quemados hasta su carbonización, triturados y tirados en el cauce de donde, gracias a Tomás Zerón, se recuperaron más de 16 mil pedazos, entre éstos los dos fragmentos identificados en Austria como pertenecientes a uno de los muchachos (y de otro con respetable grado de probabilidad).

La ingratitud que reflejan los deudos es necia cacareada del abogado Vidulfo Rosales, mucho más defensor de los homicidas que de los padres de Los 43, a quienes definió: “Pinches indios piojosos”.

2. En este oficio de lo mismo siempre, la manera de contarlo suele importar más que el suceso periodístico, y Joaquín López-Dóriga lo sabe y lo hace como casi nadie. Lo mejor para él en su cambio de aires.

Y mi sincero deseo del mayor éxito a Denise Maerker en su noticiario que comienza el lunes.

cmarin@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.