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Lunes , 24.09.2018 / 15:12 Hoy

El efecto “Ya-sabes-quién”

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Cada que alguien en este México mágico sale con su batea de babas, suelo recordar el chascarrillo literario con el cual se define el carácter nacional.

Si Franz Kafka, el autor del absurdo, hubiese nacido en México, habría sido un escritor costumbrista.

Y es que si algo abunda en esta tierra nada transparente es la falta de ilógica y de sentido común.

En especial cuando se agita el gallinero ante algún acontecimiento que implica intereses de muchos de los sospechosos comunes.

Con la inminente cercanía de las elecciones, el país se ha puesto patas para arriba en medio de un batidillo de spots pre electorales, anuncios con encomiables intenciones y un sinfín de ocurrencias, como suele suceder en lamentables épocas como ésta.

Y evidentemente no faltan los vivillos que aprovechan la coyuntura para sacar provecho a costa de la necesidad del pueblo de sacudirse el marasmo político en que vive.

Por eso no resulta extraño para nadie el hervidero de grillos que hace lo que las ideologías nunca habrían podido: reunir el agua y el aceite en un solo concepto politiquero.

Me refiero al matrimonio entre el cielo y el infierno del PAN y PRD, aunque a ciencia cierta ni ellos mismos saben cuál es la parte celestial y cuál la del averno.

Con el derribo de principios partidarios, sospecho que ambos han acabado siendo una demoniaca ocurrencia para hacer frente a "Ya-sabes-quién".

Ese es el tamaño del miedo que hay en la diestra más zurda que se haya visto en la historia de México.

Y no es para menos.

La bola de nieve en que se ha convertido López Obrador, luego de un impulso de tres sexenios de necedad, nunca como ahora se ve tan cerca de la banda presidencial.

Me da la impresión de que ni siquiera él mismo la ha visto tan cerca como esta vez. Y ello podría explicar la desbandada de actores de diversos partidos para correr al lado del favorito.

Ello equivale a decir que uno le va al que gane.

Y sí, apostarle al ganador es una de tantas prácticas torcidas de este país en la barranca. Aunque sucede que ahora el implicado es de izquierda y trae consigo el favor de un pueblo harto de la ineficacia, la corrupción, el crimen y la impunidad que ni el partido hegemónico ni el de la transición supieron ni pudieron resolver.

Me da la impresión de que la pregunta que se impone de aquí a las elecciones es:

¿Y qué tal si con 'Ya-sabes-quién' sí funciona?

Lo mejor y lo peor es que resulta altamente probable que Andrés Manuel llegue a la Presidencia.

Eso esperamos muchos.

Y eso tememos también.


fulanoaustral@hotmail.com

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