• Regístrate
Estás leyendo: El cuarto partido
Comparte esta noticia
Martes , 11.12.2018 / 08:49 Hoy

Así lo vivimos

El cuarto partido

Carlos Contreras Legaspi

Publicidad
Publicidad

Estoy a unos minutos de tomar el vuelo que me lleva a Moscú, las salas del aeropuerto internacional de la Ciudad de México están repletas de camisetas verdes, sombreros de charro y banderas que viajarán vía Madrid, París, Ámsterdam, Londres o Frankfurt para estar con la selección mexicana.

Ya el sábado en Copenhague los aficionados al Tricolor se hicieron sentir desde la hora de cantar el himno en la tribuna. A pesar de que el resultado ha sido el mismo en los últimos seis mundiales, nuestros paisanos no dejan de creer, de reventar las tarjetas de crédito con tal de apoyar a la selección mexicana.

Me gustaría decir que esa pasión es correspondida, que la recompensa valdrá la pena con una actuación histórica, con un equipo que jugará bonito y que piensa más allá de la fase de grupos, pero nunca he sido bueno para decir mentiras y siempre me descubren, este equipo debe de ir partido a partido con la aspiración mexicana de estar en octavos de final. No más.

Me gustaría agregar que es un gran acierto de aquellos que trajeron a Juan Carlos Osorio como director técnico, que celebró que lo hayan respaldado y defendido a ultranza, justificando el 0-7 ante Chile, el 1-4 ante Alemania y la eliminación en la Copa Oro. Que aplauden ideas como las de que ante Dinamarca se guardaron las armas secretas con las que van a arrasar en el Grupo F, pero tampoco soy bueno para el sarcasmo y Mexico sigue experimentando a una semana del arranque del mundial.

Y es que ni los futbolistas mismos saben si van a jugar o en qué posición. Si hay un grupo roto o no por la fiesta y las filtraciones es lo de menos, ¿a quién ilusiona está selección? Ir a octavos es mucho y conozco a muy pocos que se atreva a apostar lo contrario.

carlos.contreras@milenio.com

twitter@CCLegaspi

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.