• Regístrate
Estás leyendo: Ábrete, sésamo
Comparte esta noticia
Miércoles , 18.07.2018 / 22:01 Hoy

La letra desobediente

Ábrete, sésamo

Braulio Peralta

Publicidad
Publicidad

La fotógrafa Yolanda Andrade es testigo anual de esa inmensa soledad donde la compañía —en la marcha del orgullo gay— es un campo de batalla. No son los ángeles: acaso el bosque del hombre nuevo, ahí donde las ciudades no se inquietan por amores iguales. Esa isla que inventaron para convertir en carnaval —una vez al año— el canto a sí mismos.

Son Nancy, José María y Juan Jacobo, los que vivirán “mientras alguien vea y sienta y esto pueda vivir y te dé vida”. No son los vampiros de la Roma: son las señoras de las flores —ahí donde “Divina hizo de sus amores un dios por encima de Dios”—, maquilladas, depiladas, coloreadas, perfumadas, empelucadas: diosas que inspiran ser el objeto de su propio deseo, convertidas en Manuelas de un lugar sin límites. Seres de otro modo, condenados por la Edad Media —la Iglesia de hoy—, opuesta al poeta y la poesía de Whitman que salta “desde las páginas a tus brazos”.

Las fotos de Yolanda Andrade diseccionan al instalador viviente Polo Gómez: quinceañera, guerrillera, mortecina, combatiente contra el sida que grita con el actor Luis Riccardo Gaitán: “¡La ignorancia corroe y mata!”. O Novo, que dice en un poema: “Dios creó el mundo/ yo sólo puedo/ construir un altar y una casa”. Casa para ser y altar para resguardarse, donde amarse no tiene obstáculo porque “las almas distancia ignoran y sexo” .

Ellas y ellos, víctimas de la nota roja, de quienes no saben que el interior de una persona es algo impenetrable al lenguaje. Por eso Yolanda Andrade es retratista en el arte de soñar, muy lejos del moralismo, la retina que abre el prejuicio y rompe la costumbre de lo cotidiano: para que el viento no arrastre los recuerdos de la marcha triunfal que festeja a los que llaman equivocados.

“Ponte bonitas coronas en el cabello”. Toma a la belleza por un vestido de flores. Indígnate del hoy y clama por el mañana. Haz un santuario a tus muertos, que “en las noches amargas, todo humano amor te guarde”. Quítate esa máscara. Conviértete en plural: somos lo que somos. Invoca a Ginsberg y a Lorca. Cántale al Marrakech y trina de rabia frente a la adversidad de los sordos.

Nunca dejes de ser tú: que la naturaleza —ese animal libertino— no te lo prohíba. Ciencia contra religión. “No hay pensamientos morales o inmorales”. Escapa de la realidad y vive en Utopía.

¡Ábrete, sésamo!

La memoria de imágenes de Yolanda Andrade, furia de vida.

braulio.peralta@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.