• Regístrate
Estás leyendo: Los desacreditados programas sociales
Comparte esta noticia

Posteando

Los desacreditados programas sociales

Bernardo Barranco

Publicidad
Publicidad

Está documentado que los programas sociales en el Estado de México, fueron un factor de triunfo del candidato oficialista. 

Constituyeron un vehículo de la compra y coacción del voto. 

En las zonas rurales pobres de la entidad el nivel de participación ciudadana se incrementó hasta en un 70%. Ni en Suiza ni Uruguay tienen esos niveles que mostraron los municipios del sur colindantes con Guerrero y Michoacán. 

Incide AC hizo un estudio de dichos programas y encontró que había discrecionalidad en su uso, opacidad en el manejo de los recursos, no se contaba con padrón de beneficiarios y sobre todo que la mayoría de los recursos se entregaron en el primer semestre. 

Es decir, previo a la jornada electoral. 

La Fepade de Santiago Nieto reportó cerca de 300 expedientes por fraude electoral en que la mayoría de las acusadas eran mujeres. Y adivine usted, formaban parte de los beneficiarios de los programas sociales. 

Otra denuncia no menor, fue que gran parte de los representantes de casillas de los partidos aliados al partido en el poder, también provenían de los programas sociales, cifra cerca a los 9 mil ciudadanos. 

El uso de los programas sociales con fines electorales transgrede la normatividad pero sobre todo es un abuso monstruoso contra las personas más vulnerables del país. 

Los partidos se aprovechan de la pobreza y frágil condición de las personas. No solo es un problema jurídico ni político sino también ético. Es el abuso del poder frente a personas humildes con grandes necesidades. Tanto el IEEM como el INE fueron omisos. 

Recuerdo las sesiones en que Pedro Zamudio faltó a su responsabilidad como autoridad electoral y prefirió el confort de la casta electoral

Hoy esa utilización de los programas sociales regresa como un cáncer expansivo. Incluso avalado por el Tribunal Electoral tan cuestionado por sus sesgadas decisiones.

En 9 entidades con elecciones para Gobernador se incrementaron los fondos para programas sociales, en el primer trimestre de este año, Sedesol, Sedatu y Sagarpa elevaron su gasto presupuestal entre 53 y 548 por ciento; en los programas sociales PROSPERA pasó de 14 mil millones de pesos a 20 mil millones y el INJUVE de 26 millones a 146 millones en tan sólo tres meses.

Tomando en cuenta que en México hay 53.4 millones de personas en condición de pobreza, el mercado se antoja jugoso para la trapacería electoral. 

Por ello firmé el comunicado del Comité Conciudadano que denuncia y rechaza la manipulación de los programas sociales máximo cuando son opacos. 

Tenemos que frenar esta corrupción electoral viciada.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.