• Regístrate
Estás leyendo: El Apocalipsis mexiquense
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 09:27 Hoy

Posteando

El Apocalipsis mexiquense

Bernardo Barranco

Publicidad
Publicidad

Predominó el voto del castigo frente al miedo por el cambio. 

Ganaron las ganas de sacudir a la clase política voraz y cínica. Es el voto punitivo a la corrupción que pesó más a la narrativa del temor a la zozobra de una transición de enconos.


En los círculos de opinadores se habla mucho de la recomposición del sistema de los partidos políticos. La debacle de las tres grandes configuraciones políticas que sostuvieron las ofertas más diferenciadas en el país: PRI, PAN y PRD.


En el Estado de México, la irrupción de Morena como primera fuerza no fue sorpresa alguna. Ya en la elección a gobernador en 2017, fue el partido con mayor número de votos. 

Conmoción causó en 2018, la falta de capacidad política por parte del PRI para enfrentar una onda sísmica electoral de alta magnitud, que venían anunciando las casas encuestadoras. 

Solo repitieron las viejas y mañosas respuestas de antaño frente a una ciudadanía hastiada de la hipocresía del poder. 

El efecto AMLO fue devastador, la cereza del pastel fue Atlacomulco. 

El discurso político del PRI se antoja obsoleto. El privilegio de la forma política anticuado. La insistencia regresiva del gobierno con partido o del gobierno con partido se está cayendo a pedazos. 

La cultura política mexiquense, cuyo epicentro es Toluca, se ve seriamente amenazada. Si Peña Nieto representó el sueño de muchas generaciones de políticos para conquistar la presidencia, ahora, se ha convertido en la peor de las pesadillas pues la alegoría del poder se cae a pedazos. 

En sus tres campañas, AMLO ha buscado desmarcarse de la clase política que ha gobernado México en casi un siglo y se presenta como un capellán contra la corrupción. 

¿En verdad AMLO enfrentará de raíz la corrupción? 

¿Quién querrá ahora militar en un partido?


El grupo llamado Atlacomulco se repliega con la mayor derrota de su historia. La vieja guardia y los Golden Boys se tensan y se inculpan. El motor del mundo político de Peña Nieto basado en el sistema de lealtades se desploma. 

Los negocios desde el gobierno y el gobierno de los negocios entran a la deriva en aguas hostiles y amenazantes. El fin del mundo se acerca, las antiguas estructuras de gobierno, maquinarias aceitadas para la simulación, se oxidan. La disciplinada se desbanda. 

¿Sobrevivirá la lealtad burocrática bonapartista sometida por décadas al ejecutivo del Edomex? 

¿Qué pasará con la impunidad, las prácticas de corrupción y coacción social? 

Un político con las usanzas de la vieja guardia estará pensando comprar a los diputados y políticos de Morena 

¿Será, o se acerca un cataclismo?

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.