• Regístrate
Estás leyendo: Un choque cultural
Comparte esta noticia
Martes , 11.12.2018 / 19:39 Hoy

Del plato a la boca

Un choque cultural

Benjamín Ramírez

Publicidad
Publicidad

Narciso recorre de un lado a otro el cruce peatonal. Con las manos en los bolsillos barajea las moneas que resguarda celosamente en cada bolsa. En cuanto enciende la luz roja del semáforo se abalanza a pedir minutos de vida, bocados de humanidad y sorbos de fraternidad. Con el Jesús en la boca, como se dice coloquialmente, nuestro personaje se ve enfrentado a una sociedad que prácticamente no lo comprende, que le niega desde unas cuantas monedas hasta una botella de agua y, sin chistar, le refunfuña al menor intento de entablar comunicación. ¿Será por su color de piel? ¿o acaso por su vestimenta sucia y harapienta?, no lo sabemos con certeza, pero esta imagen, digna de un mexicano inmigrante, la vive todo aquel latinoamericano que cruza por México. 

Ante el presunto episodio acontecido por una ciudadana hondureña con respecto a la comida ofrecida en albergues, frijoles con tortillas, se desató una ola de ofensas, memes y demás publicaciones que trajeron a la mesa una temática sumamente socorrida, el choque cultural. El sueño de todo cocinero, empírico o de escuela, es conocer, preparar y probar la amplia gama de platillos, principalmente europeos, asiáticos y árabes; sin embargo, debemos considerar que los recetarios más famosos fueron el resultado de una metódica selección social, dejando de lado aquellos alimentos que resultaran poco gratos para el grueso de la población. Por poner un ejemplo mencionaremos al natto, semillas de soya fermentada, de olor fuerte, sabor ácido y sensación láctica; otro caso sería el del consumo de perro, rata, reptil, entre otros,los cuales llegan a ser considerados como repugnantes. 

Y como ya hemos mencionado en este espacio, los sabores son culturales. Recapitulando el caso de los frijoles con tortillas, las reacciones suscitadas dieron mucho que pensar y debatir, ¿realmente el mexicano promedio defiende el consumo de frijoles? Históricamente, el maíz, chile y frijol fueron duramente criticados durante la Colonia, el Porfiriato y en tiempos Posrevolucionarios, pues se consideraba que sus aportes nutricionales eran limitados, ocasionando un bajo desarrollo intelectual entre sus consumidores. En frases populares como “en toda casa pobre siempre va a haber tortillas y frijoles” se lleva una connotación de marginación y penuria, por lo que la interrogante antes efectuada, persiste. 

Desde una opinión desatinada hasta una distorsión de las palabras, el resultado de hablar mal de los frijoles y las tortillas fue el mismo. Colocar nuestra xenofobia y malinchismo en una misma cazuela, sazonar y freír en bastante aceite, para poder tener las herramientas “necesarias” con que enjuiciar un éxodo latinoamericano, que en este caso tomó a la comida como su principal campo de batalla.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.