• Regístrate
Estás leyendo: Versión de la cuesta de enero
Comparte esta noticia
Viernes , 21.09.2018 / 07:18 Hoy

Versión de la cuesta de enero

Publicidad
Publicidad

Hace unos días, Oxfam, “confederación internacional de 20 organizaciones que trabajan juntas en más de 90 países, como parte de un movimiento global a favor del cambio, para construir un futuro libre de la injusticia que supone la pobreza”, presentó su informe sobre desigualdad: Premiar el trabajo, no la riqueza: Para poner fin a la crisis de desigualdad, debemos construir una economía para los trabajadores, no para los ricos y poderosos. Lo que consigue Oxfam es poner datos objetivos a la inequidad con la que nos relacionamos en el día a día, unos con casi todo, la mayoría con casi nada: “El 82% del crecimiento de la riqueza mundial del último año ha ido a parar a manos del 1% más rico, mientras que a la mitad más pobre de la población mundial no le ha llegado nada de ese crecimiento”; nota de la cita previa: “Credit Suisse (2017), Global Wealth Databook 2017, Consultado en noviembre 2017. https://www.credit-suisse.com/corporate/en/research/research-institute/publications.html El periodo cubierto por el informe de Credit Suisse es el año comprendido entre septiembre 2016 y septiembre 2017”.

El reporte de Oxfam abisma al triunfalismo de las mediciones económicas oficiales: tipo de cambio, inversión extranjera, reserva de dólares, balanza de pago, negociación del TLC, crecimiento del PIB, tasa de desempleo; entre la riqueza que México en verdad produce y la mejora que las familias esperan en el corto plazo, asediadas por la inflación y por los salarios bajos, hay un desencuentro insalvable; dice el organismo multinacional: “Una investigación de Brookings demuestra que los datos de la contabilidad nacional ayudan a entender mejor los ingresos del 1% más rico, y que, con ello, las estimaciones sobre desigualdad en muchos países aumentan considerablemente. La medida más habitual de la desigualdad de un país es el coeficiente de Gini. Cuanto más próximo al valor 1 tenga este coeficiente, mayor es la desigualdad. Por ejemplo, el coeficiente de Gini de México en 2014 aumentó de un 0,49 a un 0,69.” Así, el país queda como uno de los más desiguales, o dicho coloquialmente: aquí, nueve de cada diez no saben para quién trabajan.

Pero, mencionamos la desigualdad y un coeficiente y terminología de economistas y porcentajes y aquélla, la desigualdad, parece un concepto de los especialistas. Pongamos un caso: una persona enferma y siente que el mal que la aqueja no cesará conjurado por remedios caseros, tampoco con paliativos que le provean en la farmacia. Toda ella es dolor y por no gritar imagina, febril, que llega a un hospital y una enfermera, sin que medie explicación, la atiende, temperatura, presión arterial y en menos de un minuto le informa: iré por el médico; a poco, éste da instrucciones: análisis de sangre, radiografías, asígnenla a una cama, suero y medicamentos. Sabe que es su imaginación la que instala en su mente escenas vistas en la televisión, pero no deja de sentir cierto alivio, aunque la sensación es momentánea, la tortura que porta en las entrañas es ancla para no evadir la realidad: va a morir. Ningún hospital la recibirá; trabaja, pero no tiene seguridad social, no está inscrita en el seguro popular y lo peor: no tiene dinero; podría ir al hospital Civil, pero no sabe cómo acercarse y de antemano le pesa hacer el viaje, ¿cómo?, para quedarse en las mismas. Cuando su muerte esté próxima alguien la pondrá en alguna clínica, cruz de algún color, demasiado tarde, o justo a tiempo.

Desigualdad: la enferma de la ficción muere por pobre; doctores cercanos había, también medicinas, hospitales… simplemente normalizamos que las cosas sean de este modo: tener para pagar, no basta la mera condición de ser humano para acceder a los servicios de salud, y a otros, hay que estar encaramado en la parte alta de la economía. Lo bueno es que, ya en un sitio vecino al mítico 1% no hay que preocuparse sino por uno mismo, tal parece desprenderse del estudio de Oxfam.

agustino20@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.