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Miércoles , 18.07.2018 / 15:12 Hoy

Al pie de la Letra

Uber y la competencia 

Armando Luna Canales

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Presenciamos las últimas manifestaciones del modelo económico del desarrollo estabilizador.
La sustitución de importaciones, el aislamiento internacional, los grandes monopolios públicos y los servicios públicos prestados por grandes gremios sindicalizados, caracterizaron a la economía mexicana.
Luego vino la apertura al mundo, la privatización de paraestatales, la desregulación de sectores, junto a la promoción de la libre concurrencia en contra de los monopolios. Pero, debo enfatizar que estos cambios fueron en algunas fracciones de la economía.
Otros como el servicio público de vehículo de alquiler o taxi apenas inician.

Hasta hoy los carros de alquiler funcionan con una concesión y el taxista con una licencia de chofer. Cumplen con una nutrida regulación que va desde el color y modelo de la unidad, hasta la capacitación y certificación médica del conductor. La tarifa la establece la autoridad y es obligado llevar un taxímetro. El vehículo debe ser verificado sobre su estado mecánico regularmente y debe contar con un seguro que ampare los posibles daños a los pasajeros.
En resumen, el cumplir con la regulación del servicio público cuesta entre 30 y 40 mil pesos anuales por cada unidad de taxi.

Por el contrario, el servicio para transportar a una persona de un sitio a otro sin horario y ruta establecida contratado por medio de una aplicación de teléfono no cumple con esta regulación.

Este modelo de competencias genera los siguientes cuestionamientos ¿Qué hará el ciudadano cuando, como ya sucedió en la Ciudad de México Uber aumente las tarifas de un día a otro en función de una mayor demanda? o ¿Qué sucederá cuando en un accidente esté asegurado el vehículo pero no los pasajeros?

Creo necesario que la autoridad municipal y el Congreso local fijen reglas claras para este servicio.

Veo que los taxistas coahuilenses ya están desarrollando un soporte tecnológico para competir y prestar un mejor servicio, pero el problema está en la regulación, la autoridad debe hacer un detallado y rápido análisis de los requisitos y homologarlos.

Que los taxis no cumplan con aquellos requisitos y pagos que no sean indispensables y que los Uber paguen exactamente lo mismo que un taxi. Eso es justo, eso es promover la competencia económica y eso es lo mejor para el usuario hoy y en el futuro.

Falta mucho aún, hace unos días me dicen que los conductores de Uber se manifestaron en la Ciudad de México, por lo que describen como un alto costo de Comisión.

Veremos aún muchas cosas hasta que se encuentre el equilibrio entre el servicio Uber y la libre competencia.

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