• Regístrate
Estás leyendo: Recolectrón
Comparte esta noticia
Viernes , 22.06.2018 / 22:40 Hoy

Al pie de la Letra

Recolectrón

Armando Luna Canales

Publicidad
Publicidad

Dicen que hasta la basura se separa, pero la realidad es que no todos los residuos son basura ni se les debe dar el mismo tratamiento. Muchas personas tendrían gran problema al pensar que los aparatos electrónicos de uso diario en nuestros hogares y lugares de trabajo pueden ser residuos peligrosos. Igual sorpresa causará el saber que la botella de ácido e hipoclorito o las baterías del control remoto de la televisión pueden ser residuos peligros.

La desinformación es lo que prevalece en materia de residuos.

De ahí que la sola mención de un residuo peligroso nos lleve a imágenes que recuerdan aquella vieja película El Vengador Tóxico o una de tantas secuelas de Batman. Esa desinformación hace que muchas toneladas de residuos de manejos especiales y peligrosos sean indebidamente desechadas.

Los arroyos y los terrenos baldíos de nuestras ciudades dan cuenta de la manera inadecuada en que estos aparatos son desechados poniendo en peligro la salud, el paisaje y otros elementos del medio ambiente.

Por ello es de gran importancia la labor que realiza el Gobierno del Estado mediante el RECOLECTRÓN. Este es un esfuerzo conjunto entre las autoridades, las empresas y los ciudadanos para evitar que cientos de toneladas de desechos electrónicos sean debidamente recolectados, tratados y confinados.

Esta iniciativa conjunta invita a la población y a los empresarios a informarse sobre la naturaleza de los desechos de sus domicilios y centros de trabajo.

También permite que muchas toneladas de residuos peligrosos y residuos de manejo especial terminen contaminando nuestras comunidades.

Durante esta campaña que inició en el año 2012 se han reunido 142 toneladas de residuos que consisten en aparatos electrónicos en desuso como plasmas, CPU, monitores, cables para PC, impresoras, computadoras portátiles, chips, memorias internas, entre otros.

Este es un gran reto y a futuro constituirá sin duda uno de los principales contaminantes. Miles de años harán falta para degradar las baterías y componentes de los cada vez más comunes equipos de cómputo, pantallas y teléfonos.

A la vida útil e inteligente de estos equipos debe recaer un destino final también inteligente. Hace falta pensar también en residuos como las llantas que a millones se acumulan en nuestras fronteras o las bolsas de plástico que se distribuyen a diestra y siniestra en los supermercados.

El mostrar a la ciudadanía que todo lo que consumimos puede ser un residuo, incluso peligroso, es una tarea importante. La sociedad del riesgo es justamente eso, convivir con nuestras creaciones tecnológicas sin morir en el intento.

Nuestros paisajes se saturan de basura, en muchos casos de gran riesgo al ambiente, cuando nadie sabe dónde ponerlo, es por ello importante habilitar estos espacios para que en forma periódica la gente se deshaga de los que ya no le sirve.

No solo se trata de una acción útil para el ciudadano sino de un acto de justicia para la naturaleza.

Enhorabuena por el recolectrón y por todas las acciones similares.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.