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Democracia para erizos

La silla ciudadana

Arístides Rodrigo Guerrero García

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Poco a poco, las legislaturas locales han avanzado en cuanto al fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana. En esta ocasión, el estado de Quintana Roo publicó una nueva ley digna de comentar.

Anteriormente, la Ley de Participación Ciudadana de dicho estado únicamente contemplaba tres mecanismos: el plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular, sin embargo, con la nueva ley se incrementan el número de herramientas, entre las que podemos encontrar: la consulta vecinal, las audiencias vecinales y la silla ciudadana.

La silla ciudadana es uno de los mecanismos que resultan más interesantes, ya que se inserta dentro de una gama de herramientas para lograr un cabildo abierto y fomentar la existencia de una ciudadanía más involucrada con las acciones del municipio.

Como su nombre lo dice, la silla ciudadana es un asiento reservado que tendrá el ciudadano quintanarroense para participar en las sesiones de cabildo de los diferentes municipios que integran el estado de Quintana Roo.

Las sillas ciudadanas tienen como principal objetivo lograr que los ciudadanos puedan acceder al ayuntamiento para proponer la adopción de acuerdos o bien, la realización de determinados actos.

Este medio podrá ser solicitado por los ciudadanos que tengan algún tema de trascendencia a tratar dentro del municipio, o bien por los sectores que concurran en el municipio para el desarrollo de actividades y organizaciones de la sociedad civil.

Una de las grandes ventajas que tendrá este medio es que las solicitudes de los concurrentes a la audiencia podrán ser resueltas en la misma sesión en la que participen, en tanto la naturaleza de su petición lo permita.

La adopción de nuevas herramientas de participación ciudadana, como lo es la silla ciudadana, fortalece la existencia de un estado democrático de derecho, lo cual permite que la ya explorada democracia representativa pueda ser conjugada con la democracia participativa.

Lo interesante de estos nuevos mecanismos es que se están gestando en los estados de la República y no desde la propia federación, lo cual representa además un síntoma sano del federalismo mexicano.

Lo anterior, incentiva a los diputados locales para que sigan promoviendo las herramientas necesarias para que los ciudadanos, en la medida de lo posible, puedan ser partícipes de las decisiones de gobierno a través de mecanismos de participación democrática, directos, libres, vinculantes, efectivos y eficaces.

En efecto, a través de la participación la ciudadanía se logra un acercamiento de esta a los asuntos públicos; se logra una ciudadanía que se manifiesta, opina, toma parte, rechaza, acepta o modifica lo que los gobernantes han decidido o están por decidir. Se trata de hacer que los ciudadanos se interesen en el quehacer estadual, se sientan pertenecientes a la comunidad y reconozcan la importancia de su participación.

En esta ocasión, el aplauso se lo lleva el estado de Quintana Roo y el diputado, Emiliano Ramos, quien fue uno de los principales promotores de la silla ciudadana.

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