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Jueves , 18.10.2018 / 17:45 Hoy

Woody Allen en la rueda de la fortuna

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La rueda de la fortuna es un elemento central en Wonder Wheel (La Rueda de la Maravilla) el más reciente filme de Woody Allen. Tan central que ocupa el fondo del cartel promocional y aparece en gran número de escenas al igual que la montaña rusa y la gigantesca torre de sillas voladoras. Woody Allen nos invita a un parque de diversiones al mismo tiempo que nos lleva al teatro dónde presenciamos una obra que atrapa por la concentración de su historia, la intensidad de las emociones y la exquisitez de la puesta en escena.

Mar, playa, comedores y un departamento en el legendario parque de diversiones de Coney Island, una península en Brooklyn en los años 50 del siglo pasado, sirven de escenario para un ramillete de personajes cuyos deseos, sueños, frustraciones y conflictos escalan de manera dramática. El filme empieza en la playa tapizada con cientos de bañistas y como fondo los juegos de feria. La imagen enfoca a un joven que empieza a hablar al público. Es Mickey (Justin Timberlake), un joven salvavidas que pasa los días trepado en su mirador de madera, dónde, al mismo tiempo que observa a los bañistas, también lee obras de teatro y sueña con terminar sus estudios de arte dramático para convertirse en un importante dramaturgo al estilo de Tennessee Williams y Eugene O’Neill. Obvio que el joven – y algo insulso - Mickey se siente atraído por la interesante Ginny (Kate Winslet) quien, como exactriz y mujer en crisis despierta los deseos y fantasías del salvavidas. Ginny, a su vez, encuentra no sólo a un amante apasionado que la hace olvidar su matrimonio infeliz, sino que reencuentra su amor por el teatro y la nostalgia por su truncada carrera de actriz. Ginny vive con intensidad su amor por Mickey, su dolor por el hijo pirómano y su desprecio por su esposo Humpty (Jim Belushi), un rudo técnico de carruseles que tampoco está satisfecho con su vida. Todo se complica aún más cuando Caroline (Juno Tempel), la hija de Humpy, se une a la familia ya que huye de su esposo gangster. Rechazo, deseo, amor, celos, culpa y resentimiento crean un intenso psicodrama centrado en la protagonista Ginny.

El choque entre el parque de diversiones y los intensos dramas de los personajes es fuerte. Ruidos y música de playa y carruseles acompaña largos planosecuencias con diálogos y monólogos que tematizan los sentimientos humanos, la decepción y la culpa por decisiones erróneas. Bastante alejados de los personajes ocurrentes e irónicos de sus películas neoyorquinas, Allen pone a los personajes a inventarse e interpretarse como si fueran figuras de teatro. Sus personajes no buscan la empatía del espectador. La decisión de Allen de encargar la cinefotografía al “filósofo de luz” Vittorio Storaro corresponde, sin duda, a la idea de mostrar la vida humana como un montaje teatral. Storaro recrea la época de los cincuenta y la decadencia de Coney Island con tonos pastel y sepias, compone imágenes que remiten a la publicidad y moda de la posguerra. El departamento y la iluminación de Coney Island abonan a una artificialidad que no se centra en los dramas humanos sino en su puesta en escena. Kate Winslet como pelirroja Ginny es divina. Sufre por los roles femeninos que no ha sabido cumplir y por sus errores que la llenan de culpa. La relación con su hijo y la empatía hacia la joven y atractiva Caroline, despiertan sentimientos encontrados que la llevan por una montaña rusa de emociones. Ginny es la heroína trágica y n atrapada en la culpa. emeninos que no ha sabido cumplir y por sus errores que la tienen atrapada en la culpa. el desenlace le pertenece ya que se reencuentra con su esencia de actriz. En ese gran final Woody Allen se da el lujo de unir teatro y cine: Vemos a Kate Winslet interpretar a Ginny quien, a su vez, interpreta a un personaje inspirado en Blanche Dubois de Un tranvía llamado deseo escrito por Tennesse Williams y su versión cinematográfica dirigida por Elia Kazan. No hay duda, Allen está de acuerdo con Chaplin quién opinaba: “La vida es una obra de teatro que no permite ensayos…”

annemariemeier@hotmail.com

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