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Miércoles , 20.06.2018 / 03:45 Hoy

La pantalla del siglo

"Güeros": “Viento fresco desde México”

Annemarie Meier

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¿Porqué te gusta tanto la película Güeros me preguntó una amiga después de verla? Puesto que la habíamos comentado y recomendado ampliamente en un programa de C7, le pregunté qué no le había gustado. Me explicó que la sentía demasiado construida y obvia en sus homenajes, por ejemplo a las películas de la Nueva ola francesa. Ahora que Güeros fue distinguida con el Ariel a mejor película mexicana exhibida en el 2014 urge volver a verla, comentarla y revisar lo que se ha dicho y escrito sobre ella. A la mejor los exhibidores nos hacen el regalo de volver a programarla en las próximas semanas al igual que lo que pasa con las películas ganadoras de los premios Oscar. Pero quizás sería mucho pedir.

Güeros, la opera prima de Alonso Ruiz palacios, entrelaza varias historias, temas, homenajes y reflexiones. Por un lado narra la historia de un chico que llega al DF en 1999 porque su madre en Veracruz ya no aguanta sus travesuras bastante pesadas. Por el otro muestra la situación de jóvenes estudiantes del DF que comparten un departamento y le declaran la huelga a una huelga de la UNAM. También muestra el espíritu de un época y el recuerdo de otra, en la que el rock mexicano marcaba la cultura de los jóvenes, imponía su sello a una generación e impresionaba, según se cuenta en Güeros, a músicos extranjeros como Bob Dylan.

La estética del blanco y negro de la que vive y respira Güeros es adecuada para la sensación que el DF causa no solo en un joven que ha vivido a orillas del mar. Por el otro porque muestra los contrastes, ilustra la memoria y acentúa la importancia del registro fílmico como testigo de una época. El elemento reflexivo del filme está en la remembranza del cine de antaño, la estética urbana de películas como Los caifanes de Juan Ibañez (1967)y, desde luego, la influencia del cine europeo de la época de la “Nueva ola” francesa con filmes como Sin aliento de Jean- Luc Godard (1960).

Dont look back (No mires atrás) leemos en la camiseta de uno de los personajes de Güeros, pero a pesar del lema los jóvenes anhelan el mar de sus orígenes, se prenden con la idea de encontrar a un legendario roquero al que admiraba su padre y recorren las calles del DF en su búsqueda. La selección de actores y la puesta en cámara y escena de Ruiz palacios acentúa los contrastes. Tomás (Sebastián Aguirre), el recién llegado de Veracruz, es güero, su hermano Federico “Sombra” (Tenoch Huerta) estudiante en el DF, es moreno, la ciudad de México con sus tonos de gris contrasta con el mar azul, las mareas de coches con las del agua del Golfo, los movimientos a pie y en coche de un road movie con las comidas y conversaciones insulsas de los jóvenes.

Las imágenes de Damián García enriquecidas por efectos visuales y cortes sorpresivos, también acentúan los cambios de tono y los choques estéticos del filme. En medio del movimiento acelerado del tráfico y la fealdad de ambientes como el del hospital, la cámara capta imágenes y momentos de gran poesía. La desubicación y el espíritu rebelde de los jóvenes se refleja en la desorientación de los huelguistas, la declaración de “la huelga contra la huelga”, la nostalgia por el padre y el tono azul del mar.

Es divertido descubrir que muchas críticas formuladas después de la exhibición de Güeros en el Festival Internacional de Cine de Berlín empiezan con la descripción del uso de la palabra “güero”. El filme fue elogiado como “viento fresco desde México”, “para no perderse” y “homenaje a la ciudad de México, a los jóvenes y al cine mismo”.

La ceremonia de entrega de los premios Ariel 2015 llevó el sello de la conservación de la memoria del cine mexicano y tanto Blanca Guerra, presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas como varios conductores y ganadores de premios hablaron del tema. Para ilustrar cómo se conserva la memoria,entre las distintas partes de la ceremonia se exhibieron cápsulas de películas mexicanas rescatadas y reconstruidas en los laboratorios de la filmoteca de la UNAM. Un valioso aporte a la memoria sería poder ver – o volver a ver – los filmes que ganaron premios en distintas categorías del Ariel 2015. Pero quizás sería mucho pedir a las empresas de la distribución y exhibición.


annemariemeier@hotmail.com

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