• Regístrate
Estás leyendo: Entre pasteles, amor, duelo y diferencias culturales
Comparte esta noticia

La pantalla del siglo

Entre pasteles, amor, duelo y diferencias culturales

Annemarie Meier

Publicidad
Publicidad

The cakemaker (El repostero de Berlín) narra una historia aparentemente sencilla que conocemos de novelas, obras de teatro y películas: Dos personajes de distintas culturas y estilos de vida se enamoran y viven su amor y rutinas diarias hasta que uno pierde la vida. Abatido por el duelo y la desesperación el amante vivo deja todo atrás para ir en busca de explicaciones y huellas de su pareja desaparecida cuyo entorno y cultura desconoce. En El repostero de Berlín la historia de los amantes separados por la muerte tiene, sin embargo, una serie de elementos que la vuelven diferente y compleja. En primera instancia porque uno de los personajes es un joven alemán de Berlín y el otro un judío que vive en Jerusalén. El segundo es el hecho de que el alemán, un pastelero de una conocida cafetería, es soltero mientras que el judío es un hombre de negocios, casado y con un hijo. La combinación de nacionalidades, culturas y estilos de vida de la pareja es, desde luego, material potente para un drama social e intercultural que, como coproducción alemana-israelí, pretende despertar en el espectador el entendimiento de las dos culturas, la posibilidad de una relación que ha superado las profundas heridas históricas del pasado y la tolerancia hacia experiencias de vida distintas a las propias.

El filme, escrito y dirigido por el israelí Ofir Raul Greizer, empieza en Berlín, dónde la simpatía y el arte pastelero del joven Thomas seducen a Oren, un israelí que visita la ciudad por razones de negocio. La relación amorosa de los dos hombres que conviven un par de días cada mes, está marcada por las diferencias culturales – aunque Oren habla un alemán aceptable – y el estilo que vida ya que el pastelero es soltero mientras que Oren tiene esposa e hijo en Israel. Thomas acepta el hecho y la relación de Oren con su esposa se convierte incluso en parte del ritual de seducción entre los dos. Por lo menos así parece ya que cada vez que Oren llega a Berlín, Thomas le pide que le cuente acerca de su mujer e hijo. Además, en cada despedida le regala un paquete de galletes horneadas por él. La curiosidad de Thomas por la vida familiar de su amado salta a la vista en una escena en la que los dos hombres dialogan acerca de sus estilos de vida. Oren defiende la necesidad de formar una familia con el hecho de no estar solo mientras que Thomas opina que no se necesita tener una familia para no sentirse solo. Él tiene su trabajo haciendo pasteles y, desde que se conocen, tiene a Oren quien lo acompaña un par de día cada mes. No necesita tener una familia para no sentirse solo.

Cuando se entera de la muerte de su amado, el duelo se convierte en motor y motivación para ir a la búsqueda de las huellas, la familia y cultura del ser querido. La segunda parte del filme que sucede en Israel me parece la más interesante ya que es ahí dónde Thomas no sólo conoce y se inserta en la familia de Oren, sino descubre el origen, la manera de pensar y vivir de su amigo muerto. Idioma, costumbres, religión, rutinas de comunicación y comida lo soprenden y mientras que Thomas con su pasión por el dulce se deja seducir por los platillos kosher, los israelíes conocen y disfrutan el sazón de los postres alemanes.

El proceso de duelo que describe la segunda parte del filme también incluye momentos de desesperación y rechazo, tanto para Thomas como para Anat , la esposa de Oren y su hjo. El filme con su sencillez narrativa muestra los conflictos y dudas de los personajes y el choque de culturas sin pretender dar respuestas o solucionar los conflictos. Ahí están, a la vista del espectador, que sale del cine con la sensación de haber presenciado una historia incompleta, un proceso de enamoramiento, amor, duelo y dolor sin final definitivo. Creo que se vale ya que las historias tristes no tienen porque tener un final feliz.

annemariemeier@hotmail.com


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.