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Domingo , 24.06.2018 / 12:09 Hoy

Hurgar con catalejos

2016 y la obsesión del primer mundo

Amado Aurelio Pérez

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Un desafío que se encuentra en estos momentos, ante la necesidad de encontrar caminos que permitan su realización práctica y coherente, es el quehacer cultural; determinar cuáles serían los propósitos fundamentales, las acciones que implementa la Secretaria de Cultura, entendida como institución preocupada y ocupada en emplear la cultural como oportunidad y generación riqueza al alcance de todos los ciudadanos.

En este sentido, la cultura viene definida precisamente por la propia realidad multicultural de los contextos, donde dichas políticas deben aplicar, y por la presencia de personas de orígenes culturales diversos. En esta columna, defendemos y nos basamos en el concepto de Cultura que durante los últimos años ha ido configurándose como consenso de las reflexiones teóricas y evidencias empíricas de la investigación académica. Tanto en los objetivos como en las áreas de aplicación se ha logrado cada vez mayor acuerdo, sin obviar que la variedad y a menudo contradicción entre las perspectivas teóricas y sobre todo su puesta en práctica muestran que el acuerdo no es completo. Queda mucho por hacer en la aplicación verdaderamente efectiva de una cultural integral que logre resultados de intercambio, enriquecimiento y garantía de derechos económicos, sociales y culturales en las sociedades multiculturales.

Hablar de Cultura nos lleva a explicitar la definición de Cultura como un sistema conceptual y de valores que incluye las creencias y expectativas, los patrones, rutinas, conductas y costumbres creadas y mantenidas por un grupo y que son utilizadas y modificadas por ese grupo; es el conocimiento implícito y explícito compartido necesario para sobrevivir como grupo y facilitar la comunicación entre sus miembros, que incluye productos de necesidades de adaptación ecológica, histórica y contemporánea; dimensiones subjetivas (creencias, actitudes, valores, lenguaje verbal y no verbal); y dimensiones materiales (artefactos tecnológicos).

En un mundo dominado por el mercado capitalista, abordar el campo cultural, es también hablar de manifestaciones de consumo, por ello es importante explicitar el rumbo que pretendemos tomar, hoy más que nunca antes, en el mercado cultural.

Atrapados en el goce de una cultura construida alrededor del consumo, el que los sujetos estén permanentemente obligados a seguir y seguir (per-seguir) sin alcanzar jamás (es más sin querer ya alcanzar nada) garantiza que esos sujetos serán sujetos de consumo.

Y es tan mala la reputación del consumo, que no hay un solo casillero que considere que "el mayor impacto social que cualquier empresario puede tener se debe dar en el mercado a través de un comportamiento respetuoso de los competidores sin restarles a las instituciones reguladoras de la convivencia social (Estado) su papel de preponderancia y el poder mas fuerte en un estado de derecho.

nevladitos@hotmail.com

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