• Regístrate
Estás leyendo: La Tercera Guerra Mundial
Comparte esta noticia
Sábado , 26.05.2018 / 03:49 Hoy

Ojo por ojo

La Tercera Guerra Mundial

Álvaro Cueva

Publicidad
Publicidad

Cuando era niño se hablaba mucho de la Tercera Guerra Mundial.

Usted sabe, el final de los tiempos, armas químicas, bombas nucleares. Todo muy real.

¡Quién me iba a decir que con el paso de los años me iba a tocar ver no solo la Tercera Guerra Mundial, sino la Guerra Civil Mexicana!

Es justo lo que está pasando, lo que estamos viviendo. El pequeño detalle es que estas guerras no son como las que les tocaron nuestros abuelos.

Son guerras virtuales, batallas que se están jugando en las redes sociales y si no cree, solo acuérdese de lo que sucedió el fin de semana pasado.

París sufrió los peores ataques terroristas de su historia reciente. Hubo muertos, heridos, pánico, tristeza, dolor.

¿Y qué pasó en Twitter, Facebook y sucursales anexas? Que mucha gente se comenzó a pelear.

¿Por qué? Porque millones de personas estaban consternadas ante los hechos en Francia.

Y, entre la desinformación, el impacto emocional de las imágenes que estaban circulando, la más elemental humanidad y la genuina intención de expresar sus condolencias, subieron mensajes e ilustraciones de solidaridad con París.

¿Cuál fue el pleito? Que a otros tantos millones de personas, por la razón que usted quiera, guste y mande, no les pareció eso y reaccionaron.

¿Cómo? Acusando a los que estaban manifestando su dolor de fanáticos e ignorantes, poniéndose del lado de algo tan injustificable como el terrorismo y estableciendo algo así como un torneo de sufrimientos.

Usted lo vio: "¿Cómo es posible que te duela Francia y que no te duela México?", "En lugar de llorar a los muertos de París deberías estar llorando porque nos faltan 43".

"¡Los muertos de Francia no son nada al lado de los muertos en este país!", "Reza, pero por África, por Siria, por Libia. ¡Llora por algo que valga la pena!".

¿Así o más enfermos? ¿Se da cuenta de lo que está sucediendo?

La Tercera Guerra Mundial ya comenzó, pero la estamos viviendo desde la comodidad de nuestras computadoras, tablets y teléfonos celulares.

Y tan fanáticos los tuiteros, los facebookeros y los demás, como los que toman un rifle y matan a los que no piensen como ellos, como los que se amarran explosivos y se hacen estallar con los que no estén de acuerdo con sus ideas.

Deberíamos estar alarmados porque esto va más allá de cualquier bonita interpretación mediática.

Esto es algo que está sacando lo peor de nosotros, que nos está impidiendo ver la realidad y que nos está bloqueando para participar de verdad.

¿Qué ganamos con insultarnos y con bloquearnos? ¿En qué le ayudamos al mundo con nuestros likes? ¿Sabemos realmente lo que está pasando?

¿Sabemos dónde está Siria, cómo se llama su capital, cómo vive esa gente, por qué está sucediendo lo que está sucediendo?

¿Entonces por qué opinamos? ¿Por qué opinamos y nos tratamos de imponer? ¿Por qué atacamos?

Deberíamos estar exigiendo información, explicaciones claras.

Deberíamos estar viendo esto como lo que es, no como un espectáculo, no como un videojuego donde cada quien, al final, se va a salir con la suya.

Y si esto no se le hace lo suficientemente terrible, a esta Tercera Guerra Mundial súmele la Guerra Civil Mexicana, ese otro jueguito que no tiene como nos tiene: divididos, confundidos, amargados.

Por favor, que alguien le explique a la humanidad de hoy la diferencia entre realidad y fantasía, que alguien nos haga entender lo que es la guerra, que alguien venga y nos despierte antes de que sea demasiado tarde. ¡Por favor!


¡atrévase a opinar! alvarocueva@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.