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Miércoles , 20.06.2018 / 09:21 Hoy

Ojo por ojo

El problema de los "spots"

Álvaro Cueva

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Llevo varias semanas analizando los spots de las elecciones del próximo domingo y estoy asustado.

Primero, por el decepcionante fenómeno de indiferencia que noto alrededor de este tema.

Y después, por todo lo que dicen, por todo lo que generan, y que no va precisamente por el lado electoral.

Sí, yo sé que algunas personas se deben estar preguntando: “¿Y? ¿Qué tiene esto de importante? ¿Para qué perder el tiempo con algo que no vale la pena?”.

Perdón, pero esto sí vale la pena. Debe valer la pena.

¿Por qué? Porque usted y yo lo pagamos con nuestros impuestos.

Cada vez que usted compra algo y le cobran el IVA, cada vez que usted hace su declaración, una rebanada de eso se va para allá.

¿A usted no le molesta partirse el lomo trabajando para esto?

Pero además, la cosa se pone peor si consideramos el tema de los spots, los medios y el daño económico que las campañas representan.

En México la ley obliga a los medios electrónicos tradicionales a regalarle una muy buena parte de su tiempo a la transmisión de estos mensajes.

Seamos honestos: ¿usted siente que los partidos aprecien este regalo, que le saquen provecho, que lo utilicen para lo que se tiene que utilizar?

Llega un punto en que son tantos “anuncios”, en tantos bloques, en tantos canales y en tantas estaciones, que uno se harta y en lugar de amar la democracia, la termina rechazando.

¿Eso es lo que queremos? ¿A eso es a lo que aspiramos? Piénselo.

¿A qué me refiero cuando le hablo de daño económico? A ese punto en que las audiencias, fastidiadas por tantos malos mensajes, le cambian, o dejan de ver televisión o de escuchar radio.

Resultado: gracias a las elecciones, bajan los ratings de todos los medios. Al bajar los ratings de todos los medios, bajan las ventas.

Al bajar la ventas, el público se queda sin más y mejores contenidos, y mucha gente termina perdiendo sus trabajos.

¿Ahora entiende cuando le digo que estoy asustado?

Y eso que no le he hablado de lo que dice la mayoría de estos spots y no me refiero a la parte obvia, me refiero a la huella emocional.

¿Cómo quiere usted sentir algo parecido a la esperanza si los partidos políticos le están diciendo todo el tiempo que nuestras autoridades nos roban?

¿Con qué ganas quiere usted ir a votar si nuestros políticos lo desalientan afirmando que las autoridades que las mayorías eligieron en la última elección “le entregaron la ciudad al PRI”, “vendieron nuestro petróleo”, “traicionaron a México” y más?

¿Cómo podemos aspirar a tomarnos en serio la política, la democracia y nuestros peores conflictos sociales si los partidos políticos nos están educando a mirar esto como un chiste, como un pretexto para bailar o como algo que se resuelve gritando groserías? ¡¿Cómo?!

Los verdaderos mensajes de los spots que hemos estado padeciendo en los últimos meses, y que dudo que sean observados por los mismísimos políticos que los producen, son un escándalo de odio, desinformación, frases huecas, sexismo, mentiras y doble moral.

A lo mejor usted es inteligente, culto, fuerte y no le afectan, ¿pero qué cree? Ya marcaron a millones de mexicanos y no exactamente para bien.

Si no hacemos algo para corregir esto pronto, créame, las cosas se van a poner muy mal.

Y no en términos electorales, en otros mucho más profundos, que son los que hacen que el país funcione y que con tanta inyección de rencor terminarán por paralizarlo, por desmotivar todavía más a las multitudes. ¿O usted qué opina?

¡atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com

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