• Regístrate
Estás leyendo: Por siempre Televisa, "Por siempre Joan Sebastian"
Comparte esta noticia
Sábado , 20.10.2018 / 20:54 Hoy

El pozo de los deseos reprimidos

Por siempre Televisa, "Por siempre Joan Sebastian"

Álvaro Cueva

Publicidad
Publicidad

Si hay algo complicado en el mundo es el negocio de la televisión, especialmente el de la televisión abierta privada nacional.

¿Por qué? Porque los consumidores mexicanos dominamos la materia y aunque casi nunca decimos lo que pensamos, sabemos disfrutar lo mismo de las más finas producciones del planeta que los programas locales más populacheros y estridentes.

Pero fíjese cómo somos: a cada cosa le damos su lugar.

Desde a las series de Netflix hasta a las animaciones japonesas, pasando por las telenovelas turcas, las miniseries inglesas y los videos de YouTube.

¿Cuál es la razón de todo esto que le estoy diciendo? Que anoche se estrenó oficinalmente en nuestro país la bionovela Por siempre Joan Sebastian.

¿Y? Se trata de una de las más grandes lecciones de televisión que Carla Estrada, productora de algunos de los éxitos de rating más grandes de todos los tiempos, nos pudo haber dado.

Objetivamente, Por siempre Joan Sebastian es un desastre.

Su estructura dramática deja mucho qué desear, su dirección de escena carece de estilo, su fotografía es un atentado contra los más grandes avances tecnológicos como la 4K.

Las actuaciones son inconstantes, la edición es caprichosa, los vestuarios de época no parecen tales, parecen disfraces.

¿Y qué me dice de todas las polémicas que hubo antes, durante y después de la grabación de este concepto?

Los escritores llegaron de otro país, los talentos fueron y vinieron, muchísimas personas terminaron renunciando de muy mala gana y por situaciones insólitas.

Y no, no es una serie, tampoco una miniserie. Es una telenovela, una bionovela como millones que se han hecho en Colombia desde hace años.

Qué pena por Blim, pero a estas alturas del partido ya todo el mundo o la vio gratis por internet o se la compró por 10 pesos a los piratas.

Joan Sebastian, que es una figura indiscutible de nuestra cultura popular, podrá ser lo que usted quiera, guste y mande, pero no es un personaje aspiracional.

Compare este proyecto con cualquier bionovela del mercado internacional como La ronca de oro y sale perdiendo. Es una vergüenza.

¿Cuál es la nota? Que Por siempre Joan Sebastian es una verdadera obra maestra de la televisión nacional, un motivo de orgullo para México y Televisa.

La razón es muy simple: no está hecha para Netflix, HBO, BBC, FOX, Warner, TVE, Vimeo o YouTube.

Está hecha para la más difícil de todas las plataformas del mundo: la televisión abierta privada y peor tantito, para la de un país tan exigente como el nuestro.

Carla Estrada, que no tiene un pelo de tonta, retó a los mejores guionistas, a los más elegantes cineastas, a los más importantes actores y a base de una tenacidad admirable, los encarriló.

No me quiero ni imaginar las juntas, los debates, los gritos, pero al final, la productora de éxitos tan memorables como Quinceañera y El privilegio de amar, que además es una mujer trabajando en una industria de machos, se salió con la suya.

Por siempre Joan Sebastian es televisión de autor, una obra total de Carla Estrada.

Se nota su estilo en todo: en los parlamentos, en la colocación de los actores, en los encuadres, en la utilería.

A lo mejor a los estudiantes de comunicación les gusta o no, a lo mejor a los directores de los más grandes festivales de cine de México y de toda América Latina les fascina o no.

Pero, ¿qué cree? Ese lenguaje tan aparentemente desastroso es exactamente el lenguaje que lo hace único y maravilloso, pero está descuidado y olvidado. El que el público de la televisión abierta privada maneja, el que lo hace voltear a la pantalla, el que da ventas y, por supuesto, rating.

Se necesita mucha sabiduría para llegar a estos niveles, para dominar ese lenguaje.

Yo, como crítico de televisión, me siento profundamente orgulloso de lo que está pasando aquí.

¡Hasta que por fin alguien se fijó en la gente más allá de lo correcto en un producto diseñado para el más importante de nuestros horarios!

¡Hasta que por fin alguien entendió las diferencias entre la televisión abierta, la de paga, la pública, la privada, la internet y las OTT!

¡Hasta que por fin la televisión mexicana volvió a brillar!

Luche por ver Por siempre Joan Sebastian, pero mírela como se debe de mirar, partiendo de la plataforma para la que fue diseñada, entendiendo sus peculiaridades estéticas y narrativas.

Si Joan Sebastian viviera, sería el hombre más feliz del mundo. ¡Qué manera tan más hermosa de rendirle homenaje! Le hicieron una bionovela del pueblo para el pueblo, en la pantalla del pueblo.

¡Felicidades, Carla Estrada! Es un honor que México tenga productoras de tu calibre.

En el remoto caso de que usted no haya visto esto, luche por sintonizarlo completo, ya sea todas las noches por El Canal de las Estrellas o por Blim. Le va a encantar. De veras que sí.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.