• Regístrate
Estás leyendo: ¡Nos vamos a volver locos!
Comparte esta noticia
Sábado , 22.09.2018 / 11:08 Hoy

El pozo de los deseos reprimidos

¡Nos vamos a volver locos!

Álvaro Cueva

Publicidad
Publicidad

A partir de este fin de semana vamos a tener series por aquí, por allá, en una ventana, en otra. ¡Nos vamos a volver locos!

Me da mucho miedo que con tantos estímulos en tantos canales, más lo que se presente en la televisión abierta nacional, nos quedemos sin ver las producciones verdaderamente buenas.

Por eso le quiero recomendar, desde ahora, un lanzamiento formidable.

Se trata de X Company, que se va a estrenar este sábado a las 22 horas por el canal History.

X Company es una serie de acción, aventuras y espionaje coproducida entre Canadá y Hungría.

Ojo, History es un canal de documentales, de cierto tipo de reality shows.

Para que estos señores hayan decidido incluir a X Company en su programación es porque, de plano, se trata de algo increíble, confiable y, sobre todo, compatible con su menú de contenidos.

X Company narra las aventuras de un grupo de espías que combaten a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Usted seguramente se preguntará: ¿Qué tiene esto de atractivo justo ahora que la gente está enloquecida con zombis, asesinos y dragones?

Tiene de atractivo que así como un buen día alguien dijo: “Creo que a las audiencias les va a gustar volver a los zombis, a los asesinos y a los dragones”, hoy, alguien está diciendo: “Al público le va a encantar regresar a la guerra y a los espías”.

A lo mejor usted es muy joven o ya no se acuerda, pero en otros momentos de nuestra historia mediática, las series de guerra y de espías eran la cosa más sensacional de la industria.

Yo veo X Company y no puedo dejar de acordarme de los magníficos momentos de televisión que pasé sintonizando programas como Combate, Los Tigres Voladores y M.A.S.H.

Se lo voy a decir tal cuál: ¿sabe usted a qué me recuerda a X Company? A la primera temporada de la primera versión de Misión imposible.

Así de buena es y, ¡quién sabe!, a lo mejor estamos ante el nacimiento de un clásico.

A mí me encanta porque, al mismo tiempo que me remite a algunas de las mejores series de todos los tiempos, no es un refrito, está inventando algo y lo está haciendo con las más atractivas herramientas dramáticas y cinematográficas del siglo XXI.

Y por una razón que al público le fascina y que, no por nada, se está utilizando en lo que será la nueva película de Star Wars: efectos especiales mecánicos.

X Company no es la típica serie internacional donde todo está puesto por computadora.

No, aquí vemos multitudes de verdad, explosiones de verdad, extras que arriesgan su vida de verdad y esto la convierte en un espectáculo hiperemocionante.

Cuando la vi, a solas, yo me mordía las uñas, me tronaba los dedos, me jalaba los pelos. No lo podía creer.

Así que hice la prueba y le puse este material a otras personas entre niños, adolescentes y adultos, y todos, igual, acababan al borde del asiento de la impresión.

Hace mucho que no me pasaba esto con un programa estructurado como las grandes series de antaño: sin el rollo telenovelero.

Cuando uno mira X Company va a lo que va, a divertirse, a ver una historia que en ese mismo capítulo va a comenzar y a acabar. ¡Es sensacional!

Y está llena de virtudes: su reparto, de hombres y mujeres que tal vez no son muy conocidos en México, es excelente.

Su calidad visual es indiscutible, su empleo de la música es fabuloso, y está editado con toda la mano. Es un concepto digno de las mejores cadenas de televisión del mundo.

Su primera temporada consta de ocho capítulos de una hora y ya está garantizada la segunda, que va a tener diez.

¿Cuál es la nota? Que a diferencia de algo muy triste que está pasando en las grandes series de Estados Unidos e Inglaterra, X Company no juega ni a lo políticamente correcto ni a la diversidad estratégica.

¿A qué me refiero con esto? A que, como ahora vivimos en un mundo globalizado donde nadie se puede meter con nadie para no atentar contra ciertos intereses, estamos dejando de ver contenidos fundamentales como los de la Alemania nazi.

E, igual, como ahora todas las marcas le quieren vender a todas las audiencias, en cada serie que sale tenemos unos ejercicios corales rarísimos que de tanto querer meter negros, asiáticos y latinos donde no vienen al caso, ya parecen parodia de Qué pequeño el mundo es.

X Company, no. Aquí, como fue: hubo una Alemania nazi y los Aliados iban contra ella. Punto.

Y, con la pena, aquí no vienen al caso razas que no jugaban en la Segunda Guerra Mundial o que no jugaban como juegan ahora.

Lo más sorprendente es que esto, que sería un pecado en muchas producciones, hace que este título destaque inmediatamente y que destaque tan para bien que de alguna manera sirve para profundizar en nuestras clases de historia.

Luche por ver el estreno de X Company este sábado a las 22:00 horas por el canal History. Le va a gustar. De veras que sí.

alvaro.cueva@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.