• Regístrate
Estás leyendo: 'American Horror Story: Hotel'
Comparte esta noticia
Viernes , 20.07.2018 / 19:59 Hoy

El pozo de los deseos reprimidos

'American Horror Story: Hotel'

Álvaro Cueva

Publicidad
Publicidad

Antes, cuando hablábamos de televisión, casi siempre nos referíamos a un desfile de programas de diferentes tipos que nos podían gustar o no.

Ahora la experiencia televisiva se ha diversificado a tal grado que, además de esto, tenemos un apartado que coquetea con otra clase de manifestaciones artísticas como el cine, el teatro y la literatura.

Así como todavía hay gente que va a las salas cinematográficas, a los teatros o que compra libros solo para distraerse, hay otra que busca directores, dramaturgos y escritores muy específicos por diferentes cuestiones.

A American Horror Story: Hotel no la podemos criticar como criticaríamos N.C.I.S.: New Orleans, Big Brother o The Big Bang Theory.

Aquí, para no cometer errores, tenemos que entrar al universo de la televisión de autor y hablar ese lenguaje que solo hablan los cultísimos seguidores de los responsables de este proyecto.

En caso tan concretos como este, ya no se trata de si la serie está bien o está mal. Su respuesta está garantizada.

Se trata de entender por dónde va, qué nos está dando y, por supuesto, entregarnos a un placer mucho más intelectual.

Si usted está esperando que me deshaga en elogios o en ataques hacia esta creación de Brad Falchuk y Ryan Murphy, le ofrezco una disculpa.

Hacerlo sería tan ocioso como aplaudir o abuchear una película de Woody Allen, una puesta en escena de Luis de Tavira o un libro de Haruki Murakami. Hay niveles.

¿Qué es American Horror Story: Hotel? La quinta temporada de American Horror Story, un concepto que revolucionó a la industria al recuperar el terror para la televisión mundial y al combinar los formatos de la serie y la miniserie.

¿De qué trata? Aparentemente es como El resplandor, Psicosis y muchos de los más grandes clásicos del horror, un espectáculo de sangre ubicado en un hotel siniestro.

La verdad es que es algo mucho más profundo. American Horror Story: Hotel es una polifonía donde por un lado tenemos unas historias. Por el otro, otras. Y muchos puntos en donde se tocan y se separan.

¿Qué es lo interesante de este juego? Las nociones de bien, mal y terror.

En esta propuesta los buenos no son las criaturas santas, virginales y pulcras que estamos acostumbrados a ver.

No, son hombres y mujeres de todas las edades que practican las peores perversiones sexuales del universo, que descuidan a sus hijos, que engañan a sus parejas y que se meten drogas.

Y los malos son los que lo que llevan una vida sexual sana, los que protegen a sus hijos hasta en los más mínimos detalles de nutrición y tecnología, los fieles, los que serían incapaces hasta de consumir cafeína.

Si usted ha seguido la carrera de la mancuerna Falchuk-Murphy desde los tiempos de Nip/Tuck (2004), coincidirá conmigo en que este intercambio de valores es una maravilla porque nos lleva a la crítica social.

Bueno, en American Horror Story: Hotel este rasgo estilístico llega a niveles todavía mayores porque se suma a algo que ya habíamos visto en American Horror Story: Coven, pero que no había terminado se sacudirnos.

¿Qué? Una noción mucho más personal del horror, del infierno.

En el pasado, el terror era igual para todos y si no me cree, acuérdese de películas como Masacre en Texas y El exorcista.

Hoy, el terror es como un café de Starbucks. Cada quien lo vive a su manera.

Esto ha cambiado mucho, Falchuk y Murphy lo saben, y lo están aplicando a American Horror Story: Hotel.

Cada uno de los personajes grita por un asunto diferente en una serie que no es para todos pero que a muchas personas nos fascina por su reparto, por su estética y porque se mete a donde nunca nadie se había metido en televisión: a los diez mandamientos.

Todo lo que sucede en Hotel tiene que ver con "Amarás a Dios sobre todas las cosas", "Honrarás a tu padre y a tu madre", etcétera, etcétera, pero cuestionando su validez.

Está hasta en los créditos y esto es tremendo, porque coincide con un momento histórico donde estamos viendo que muchos de los defensores de esas posturas están más enfermos que los peores criminales.

¿Ahora entiende la magnitud de American Horror Story: Hotel?

Y no le he dicho nada porque aquí viajamos en el tiempo, porque los muertos conviven con los vivos y porque todo es castigo, castigo y castigo.

Si te portas mal, te castigo. Pero si te portas bien, también. Tienes que sentir culpa. Aunque cada quién viva el terror a su manera, el peor de todos los castigos es igual para todos y es ése: la culpa. ¿Será?

¡Bienvenida American Horror Story: Hotel a nuestras pantallas!

No se pierda la repetición del magnífico capítulo uno de este ejercicio de televisión de autor esta noche a las 21:00 por el canal FX y después, a las 22:00, el estreno del episodio dos.

Si usted está buscando esta clase de propuestas, le va a encantar. Se vale. ¿A poco no?


alvaro.cueva@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.