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Miércoles , 26.09.2018 / 10:22 Hoy

Fusilerías

Feminicidio, otra tragedia nacional

Alfredo C. Villeda

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Snuff es una voz inglesa que da título a una novela de ChuckPalahniuk y que identifica a la industria de películas de cine o videoproducciones que exhiben asesinatos reales, lo que ha derivado en la ficción con filmes como Tesis (Alejandro Amenábar 1996) y 8 milímetros (Joel Schumacher 1999).

Cuando estaba en auge el caso de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, a finales de los años 90, la producción snuff fue una línea de investigación de la fiscalía de Chihuahua, que pronto fue desechada.

La expresión “muertas de Juárez”, después borrada por los políticamente correctos, también se diluyó y quedó como un episodio ominoso de la historia de crimen e impunidad en México, no porque dejara de ser una tragedia y una vergüenza nacionales, sino porque otros estados comenzaron a acaparar las cifras y hasta se popularizó una palabra: el feminicidio, del que hay alarmantes cifras por todo el país.

Hoy México es el número 16 de incidencia con al menos seis homicidios diarios; entre 2012 y 2013, con cifras de la Organización de Naciones Unidas y el observatorio internacional en la materia, hubo 3 mil 982 casos, pero solo se investigó un total de 613 como feminicidios; desde 2008 ha habido alertas de violencia de género en Baja California, Chiapas, Colima, Guanajuato, Hidalgo, Nuevo León, Morelos, Michoacán, Oaxaca y Estado de México, hoy puntero en la materia.

Un horror que deja como anécdota las muertas de Juárez. Una tragedia que pone en calidad de thriller light la película Bordertown (2006), protagonizada por Jennifer Lopez; una realidad que sobrepasa el reportaje novelado Huesos en el desierto (Anagrama 2002), de Sergio González Rodríguez, y el libro Las muertas de Juárez (Planeta 2004), de Víctor Ronquillo, por cierto señalado por dos reporteras de
Chihuahua de haberse apropiado su investigación.

Entre la violencia del narcotráfico y la sufrida por las mujeres, Juárez se coló en las clasificaciones internacionales, durante la gestión presidencial de Felipe Calderón, como “la ciudad más mortífera del mundo”, pero hoy todo eso es historia. Sí prosiguen drogas y asesinatos en esa región, pero el feminicidio se ha multiplicado a escala nacional.

Hoy la metástasis alcanzó a Estado de México y Guanajuato con un grado de barbarie propio de película snuff.

www.twitter.com/acvilleda

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