• Regístrate
Estás leyendo: Armas gringas
Comparte esta noticia
Domingo , 19.08.2018 / 07:51 Hoy

Armas gringas

Publicidad
Publicidad

Unas 30 mil personas mueren cada año a causa de las armas de fuego en Estados Unidos. Los promotores de pistolas y fusiles alegan que asesinatos, asaltos y tiroteos masivos ocurren porque no hay suficiente armamento en todo sitio, pues de haberlo, el criminal lo pensaría dos veces antes de infringir la ley.

El razonamiento parece del Viejo Oeste, pero es el que impera, como lo recuerda la revista Scientific American al evocar las palabras de Donald Trump a propósito de la masacre de 2015 en San Bernardino, California: “si hubiera armas en California no habría 14 o 15 muertos ahora”.

Cifras de la Asociación Nacional del Rifle cuantifican en 170 millones la compra de armas nuevas desde 1991 y su argumento no cambia. Sin embargo, las cifras de varios estudios científicos refutan la lógica de los promotores de las balas. Investigadores de Harvard han demostrado que los robos a mano armada fueron 6.8 veces más comunes en estados con más armas respecto a los que poseen menos y un análisis combinado de 15 indagaciones encontró que la gente que tiene acceso a pistolas y fusiles en casa estaba dos veces más expuesta a ser asesinada que quienes no tienen.

Estudios desde los años 80 han demostrado estos incrementos de violencia asociados a la posesión de armas. En 2003, por ejemplo, una investigación de la Universidad de Pennsylvania arrojó que pistolas y rifles en casa representaban alzas de 40 por ciento en las tasas de homicidio y de 244 por ciento en las de suicidio.

Una de las banderas de los promotores de armas es la defensa propia y uno de sus argumentos es la cifra de eventuales asesinatos frustrados solo por el hecho de que un criminal sepa que el ciudadano posee una pistola. Por supuesto, más que estadística es suposición, cálculo. En los hechos, estudios con datos concretos demuestran que, por ejemplo, a lo largo de 30 años, la mitad de los episodios de violencia en Boston ocurrió en solo 3 por ciento de las calles de esa ciudad, y en Seattle, durante 15 años cada crimen juvenil fue cometido en apenas 5 por ciento de su superficie: en otras palabras, dicen los investigadores, más gente portando armas tiene solo una muy limitada probabilidad de afrontar una situación de defensa propia. El razonamiento a favor de las armas, pues, se va a la basura.

Melinda Wenner Moyer, autora del reportaje de Scientific American publicado en octubre pasado, concluye que así como hay estudios que perfilan una reducción de la violencia a partir de la proliferación de armas, la mayoría de investigaciones de instituciones serias va en sentido contrario, pues demuestran que los crímenes se disparan. Pese a que la Asociación del Rifle persista en que “las armas no matan gente, la gente es la que mata gente”.

Este tema siempre trae a la memoria del fusilero un episodio leído en la Antología de cuentos del Oeste, de Antonio Blanco (Editorial Labor, 1966), a propósito de cómo una situación banal puede desencadenar una tragedia cuando hay armas de fuego de por medio. Es Oregón, 1854. Una caravana avanza y unos centenares de indios la rodea para pedirles las mantas y los utensilios que se les suele entregar a cambio del tránsito. Al final del grupo, rezagada, viene una vaca coja conducida por un muchacho blanco. Los indios adolescentes deciden divertirse y aprovechan para simular la caza del bisonte, matan al animal con sus flechas y la tribu organiza un banquete con la carne, mientras el joven colono huye despavorido, ileso.

Ya en el fuerte, presentada la queja, el comandante ordena al teniente Grattan partir con un destacamento y cobrársela a los indios. Sale con una partida y frente al jefe de la tribu, ordena se le entregue a los culpables para juzgarlos con las formas militares. El indio, sorprendido por la importancia dada a una vaca coja, le da la espalda a los visitantes para volver a su tienda, por lo que el teniente ordena a sus soldados abrir fuego.

Lo que siguió fue el exterminio de todo el destacamento, conocido como la Matanza de Grattan, que dio paso a una guerra de 20 años.

www.twitter.com/acvilleda

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.