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Sábado , 22.09.2018 / 23:54 Hoy

Opinión

Autonomía universitaria a conveniencia gubernamental. Parte 4

Alfonso Yáñez

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Hay que tener presente que en 1973, cuando los sectores derechistas crean su propia universidad, ante la imposibilidad de lograr el control de la UAP, definen como “autónoma” a su propia institución: la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep).

En términos más generales, y al margen de esas divisiones ideológicas, la autonomía para muchos universitarios significaba el desarrollo académico, la práctica de la autoevaluación, la realización de planes y proyectos de estudios, la autoridad para emitir títulos y para reconocer los estudios hechos en otras instituciones.[31]

En el plano administrativo se buscaba que la Universidad ejerciera su autoridad sobre sus bienes y en el terreno político, que su rectoría dejara de ser trampolín para otros cargos.

El 10 de junio de 1956, en Tehuacán, en pleno movimiento estudiantil del politécnico, Arellano Ocampo se entrevistó con el gobernador Rafael Ávila Camacho y le planteó la necesidad de la autonomía para el mejor desarrollo académico de la Universidad.

El gobernador le respondió favorablemente y el 9 de julio de 1956, en el palacio de Gobierno, reiteró a los líderes de la FEP su ofrecimiento de otorgar la autonomía universitaria.

El 10 de septiembre de 1956, la FEP enunciaba los siguientes puntos como “imprescindibles” para la autonomía universitaria:

1) El H. Consejo Universitario debe ser la máxima autoridad técnica y administrativa de la universidad.

2) El ciudadano rector debe ser nombrado por el Honorable Consejo, a propuesta de los señores consejeros, catedráticos y alumnos.

3) El Honorable Consejo, debe estar formado por igual número de maestros y alumnos.

4) El establecimiento de un Patronato, como medio directo de relación con la sociedad, y para allegar fondos a la Universidad.

5) Obtener del gobierno del Estado un subsidio que permita vivir a la Universidad decorosamente, de acuerdo con su tradición y categoría.

6) Creación de una oficina de contabilidad para el mejor control del numerario y su distribución.[32]

El 19 de septiembre de 1956, luego de discutir y modificar el anteproyecto de ley presentado por la FEP, el Consejo Universitario entregó al gobernador su proyecto de Ley.

El proyecto de la FEP, presentado el 14 de agosto al Consejo Universitario, se basaba en anteproyectos elaborados por agrupaciones de alumnos y en la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Veracruz.[33]

El 7 de noviembre, en el Sol de Puebla, la FEP publicaba un boletín de prensa donde definía su posición política frente a la ultraderecha, la izquierda radical y el gobierno estatal, al que le manifestaba su mayor adhesión.

Leemos:

a) La Federación Estudiantil Poblana y los presidentes de las Facultades y Escuelas consideran que en el anteproyecto que el Gobernador ha elaborado, se encuentran satisfechas las demandas del Estudiantado y sus aspiraciones plasmadas en el Anteproyecto elaborado por esta Federación.

b) Se declara categóricamente que se desautoriza cualquier publicación que no emane directamente de esta Federación, o bien de Organismos que se dicen Universitarios, como el Frente Universitario Anticomunista que ha tratado de capitalizar el movimiento de autonomía para satisfacer fines bastardos…

c) Se declara enfáticamente que la Federación Estudiantil Poblana no tiene ninguna liga, es más, repudia a los organismos políticos universitarios con ideas exóticas que se apartan de los postulados contenidos en la carta magna de la República.

d) La Federación Estudiantil Poblana, y las mesas directivas de cada una de las Facultades y Escuelas depurarán sus filas de todos esos elementos de ideas tendenciosas que siguen una política intransigente: “el que no está conmigo está en contra mía”., para lo cual se instituirá un Consejo de Honor Estudiantil. Hacemos del conocimiento público, que la opinión del Consejo Universitario, después de oír el anteproyecto presentado, declaró por boca de muchos de los consejeros que en el anteproyecto de referencia se satisfacen ampliamente los anhelos y aspiraciones tanto de maestros como de alumnos representados en ese cuerpo colegiado: es más consideran que el Anteproyecto presentado es superior al elaborado por la Comisión nombrada por el Consejo. [34]

El 22 de noviembre, el Congreso del Estado aprobó por unanimidad la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Puebla.

En ella (artículo 2) se definía a la Universidad Autónoma de Puebla como un “organismo descentralizado del Estado”, con la atribución (artículo 3) de “organizarse como mejor convenga a sus fines”, que serían los de impartir la docencia, impulsar la cultura “superior” y fomentar la investigación científica, así como “expedir certificados de estudios y otorgar grados” y “vigilar y regular el ejercicio profesional en el Estado”.

Se establecía (artículo 11) el Consejo de Honor, integrado por siete personas, nombradas por primera vez por el ejecutivo estatal, y conocidas como “personas honorables y prudentes”.

A partir del quinto año, el Consejo Universitario iría sustituyendo a cada uno de los miembros del Consejo de Honor.

Tendrían la facultad de nombrar al rector a partir de una terna propuesta por el Consejo Universitario, e incluso de renovarlo “por causa grave, la que apreciará discrecionalmente” (artículo 15).

También nombrarían a los directores de Facultades, Escuelas e Institutos y designarían a las personas que formen el Patronato de la Universidad. (artículo 15).

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